La NOAA confirma una intensidad "muy fuerte" con un 63% de probabilidad entre noviembre y enero, lo que anticipa un buen caudal de lluvias para la campaña 2026/27 pero abre la puerta a fenómenos extremos.
Las alertas climáticas están encendidas para la campaña 2026/27. El Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA, organismo del gobierno de Estados Unidos, emitió su informe mensual confirmando que El Niño se intensificará en los próximos meses y que a partir de agosto la probabilidad del fenómeno es del 100%, algo inusual en este tipo de reportes donde los escenarios neutros o La Niña suelen tener al menos algún porcentaje residual.
Pero lo que más llama la atención es la intensidad proyectada. Los expertos estiman en un 63% la probabilidad de un Niño "muy fuerte" entre noviembre y enero, que podría posicionarse entre los eventos más grandes desde que existen registros históricos estables, a partir de 1950.
El motor del fenómeno es el calor acumulado bajo la superficie del Océano Pacífico ecuatorial, que se mantiene muy por encima de lo normal y opera como combustible para los meses venideros.
"Las condiciones de El Niño están presentes y se espera que se fortalezcan hasta el invierno del hemisferio norte 2026-27", señala el informe de la NOAA, que también menciona la expansión de anomalías en los vientos del oeste a través del Pacífico ecuatorial como señal de alta confianza en el pronóstico.
Para la región, El Niño implica a priori un buen caudal de lluvias que puede fortalecer los rendimientos de los cultivos. Sin embargo, la intensidad proyectada abre también la incertidumbre sobre posibles fenómenos climáticos extremos que compliquen algunas zonas productivas.
Fuente: Infocampo



