
El financiamiento bancario al sector cerró 2025 en niveles históricos, con baja morosidad y tasas en retroceso. Ganadería e industria frigorífica lideraron el crecimiento del endeudamiento, en un contexto de mayor actividad y condiciones financieras más favorables.
El sector agropecuario en su conjunto cerró 2025 con un volumen de créditos con la banca pública y privada por unos US$ 3.913 millones, muy cerca de su máximo histórico y alrededor de US$ 100 millones más que al cierre del año anterior, según datos del Banco Central del Uruguay (BCU).
La morosidad del sistema se mantuvo en niveles muy bajos. Los préstamos en condición de vencidos (mora) representaron apenas el 1,3% del total, equivalentes a unos US$ 49 millones.
En paralelo, la tasa de interés promedio anual en dólares cerró el año en 5,1%, por debajo de los valores cercanos al 6% observados durante buena parte del primer semestre de 2025.
Hacia adelante, el escenario financiero aparece más benigno. El mercado descuenta nuevas reducciones de tasas tanto por parte de la Reserva Federal de EEUU como del propio BCU en sus próximas reuniones del Comité de Política Monetaria, lo que podría seguir aliviando el costo del crédito en dólares y en pesos.
Ganadería
En el caso de las explotaciones ganaderas, el pasivo con el sistema financiero alcanzó US$ 1.229 millones al cierre de 2025, también un máximo histórico y US$ 88 millones por encima de diciembre de 2024.

La cartera de créditos vencidos mostró un leve aumento interanual, de 0,4 puntos porcentuales, hasta 1,4% (unos US$ 17 millones), aunque se mantiene por debajo del promedio de los últimos seis años, cercano al 2%.
Industria frigorífica
Por su parte, el endeudamiento de la industria frigorífica con el sistema financiero llegó a US$ 491 millones, el nivel más alto registrado, con un incremento de US$ 118 millones frente a un año atrás.

La morosidad del sector tuvo un leve deterioro en el último año móvil y se ubicó en 2,6% del total, lo que equivale a aproximadamente US$ 12,5 millones, aunque sin encender señales de alerta desde el punto de vista sistémico.

