El gobierno de Marruecos publicó el 27 de julio el Decreto 2.26.584, que suspende los derechos de importación sobre ovinos vivos y carnes de las especies bovina, ovina, caprina y camélida hasta el 31 de diciembre de 2026.
La medida se aplica a importaciones de todos los países y busca ampliar el abastecimiento interno de carnes rojas, tras un censo ganadero de 2025 que reveló una reducción de cerca de 30% del rodeo bovino del país, atribuida a períodos de sequía y al alza en los costos de alimentación animal. Las menudencias de esas especies quedan excluidas y mantienen un arancel de 30%, informó el Mapa.
Brasil tiene una posición relevante en ese comercio. En 2025, las exportaciones brasileñas de bovinos vivos a Marruecos totalizaron US$ 213,5 millones, frente a US$ 41 millones en 2024, con una participación de 46,7% en las importaciones marroquinas del producto.
En el primer cuatrimestre de 2026, Marruecos fue el segundo principal destino de las exportaciones brasileñas de bovinos vivos. Las importaciones de animales destinados a faena ya operaban bajo contingentes tarifarios anuales, fijados en 300 mil cabezas para 2026.
En el caso de Uruguay, Marruecos es el tercer destino en importancia para el ganado pie con una participación del 8%. En el acumulado enero-julio se han embarcado a ese país unas 13.500 cabezas.
La nueva medida amplía ese esquema al eliminar temporalmente los aranceles también sobre las carnes procesadas, lo que abre una ventana adicional para los exportadores de la región en un mercado que viene creciendo aceleradamente como destino de proteína sudamericana.