
En Salto, en el marco de actividades del 109° Congreso Anual de la Federación Rural, sesionó el Simposio Internacional de Garrapata. Instancia técnica impulsada por la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM), que congregó a reconocidos investigadores y especialistas de Uruguay, Argentina y Brasil con el propósito de transferir conocimientos biológicos sobre el parásito, evaluar las herramientas disponibles y coordinar estrategias de control a nivel regional.
Durante el desarrollo de los módulos, el Dr. Pablo Parodi, técnico del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), expuso sobre la tristeza parasitaria y el complejo escenario de la resistencia. El investigador puntualizó que los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú, el norte de Tacuarembó, Rivera y Cerro Largo constituyen actualmente un área endémica, detectándose focos con multiresistencia declarada a cinco familias de principios activos en diversas zonas de la región norte.
Control integrado
La mirada del resto de los países del bloque sumó elementos clave sobre el manejo predial y el control del parásito. El Dr. Santiago Nava, técnico del INTA de Argentina, profundizó en los criterios de control integrado y remarcó la importancia de efectuar diagnósticos de susceptibilidad potrero por potrero en establecimientos de gran escala, dado que las variaciones de microclima, ambiente y el manejo de las haciendas propician perfiles de resistencia dispares dentro de un mismo campo.
Por su parte, la Dra. Luciana Chaparro, jefa del programa nacional de garrapata del SENASA argentino, explicó que, si bien la autoridad oficial respeta la decisión de los productores de convivir con el vector en las áreas endémicas, las fiscalizaciones sanitarias en los despachos y arribos a zonas libres son sumamente estrictas. Las infracciones en estos controles se tipifican como graves, penalizándose en la mayoría de los casos con la suspensión total de la comercialización de ganados del predio infractor por períodos de hasta un año.
El Dr. Tiago Gallina, docente e investigador de la Universidad Federal del Pampa (Unipampa) de Uruguaiana, Brasil, trazó su visión sanitaria de los campos riograndenses y explicó la realización de test rápidos de resistencia que procesan en dicho centro académico. Estas pruebas de laboratorio logran determinar la eficacia de los principios activos en un lapso de 7 a 15 días, una celeridad que ha motivado a varios productores uruguayos a remitir muestras hacia el vecino país para optimizar la toma de decisiones. El Dr. Carlos Fuellis, coordinador del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata en Uruguay, reconoció que la incorporación de esta metodología constituye un tema de análisis para su eventual validación e implementación a nivel nacional, con el objetivo de dotar al productor local de una herramienta diagnóstica más eficiente.
Inocuidad y herramientas
El bloque final de disertaciones puso el foco en la inocuidad alimentaria y los recursos tecnológicos en fases operativas. El Dr. Pablo Formento, técnico del Instituto Nacional de Carnes (INAC), disertó sobre los riesgos por residuos de específicos veterinarios en carne y su severo impacto en el acceso a los mercados internacionales de alto valor. Formento detalló las campañas de concienciación orientadas a jóvenes rurales que el instituto despliega aprovechando las instancias operativas de entrega de vacunas contra la fiebre aftosa.
Asimismo, en el plano tecnológico, el Ing. Agr. Carlos Guinovart presentó los avances de la aplicación digital “Misión Garrapata”, una plataforma en etapas finales de validación que, mediante cuestionarios dinámicos, sistematizará información estratégica para los productores.
En la segunda jornada de debate, el Dr. Emiliano Rivas, técnico del DILAVE Paysandú, expuso sobre la producción y el correcto manejo predictivo de la Hemovacuna. Si bien el profesional confirmó que la demanda y elaboración de dosis oficiales se duplicó durante el último ejercicio, remarcó con claridad la necesidad estructural de incrementar los recursos económicos y de personal en el laboratorio oficial para dar respuesta a la demanda insatisfecha.
Luego de la presentación del Dr. Carlos Irigoyen, asesor privado que cuantificó el fuerte impacto económico que genera la parasitosis en las empresas ganaderas desde la práctica diaria del campo, el evento cerró con una mesa redonda que ratificó las tareas pendientes para todos los eslabones de la cadena de valor.
El cierre técnico definitivo dejó encendidas las alarmas del auditorio tras la intervención del Dr. Alejo Menchaca, integrante de la plataforma de Sanidad Animal de INIA, quien concluyó con una fuerte advertencia sobre el futuro inmediato del combate sanitario: “lamentablemente, si no inventamos cosas distintas, es muy probable que, en algunos años la especie en sí, nuestro enemigo, esté más desarrollado de lo que está hoy. En términos productivos, en la medida que crezca, probablemente vayamos a estar con más problemas de los que tenemos”.
