El Yunque realizará el martes 6 de octubre su 26º remate anual en Fraile Muerto, con una oferta de 120 toros Angus PI, 15 Brangus PI y más de 300 vientres. Enrique Albanell destacó el momento de la cría y anticipó que la empresa analiza incorporar el encierre también en la recría para acelerar todo el ciclo productivo.
Cabaña El Yunque, de la familia Albanell, realizará el próximo martes 6 de octubre, desde la hora 12, su 26º remate anual en Fraile Muerto, Cerro Largo.
La oferta estará encabezada por 120 toros Angus PI de 2 años, todos genotipados y con datos objetivos, de los cuales aproximadamente 25% son colorados y 75% negros.
Se sumarán 15 toros Brangus PI de 2 años, 40 vientres Angus PI preñados y paridos y 300 vientres SA en distintas categorías. Rematará Megaagro, con la colaboración de Pepo Mattos y financiación de Scotiabank.
Toda la oferta tendrá flete gratis. La cabaña viene de una edición 2025 en la que comercializó 136 toros y los Angus alcanzaron un promedio de US$ 6.869.
En diálogo con la Puesta a Punto de Tardáguila Agromercados, Enrique Albanell, director de la cabaña, destacó que la preparación de los animales estuvo respaldada por un escenario climático particularmente favorable durante buena parte de los últimos 18 meses.
La principal dificultad llegó sobre fines de agosto, cuando las abundantes lluvias complicaron el manejo de praderas y verdeos por las condiciones de piso. “Los animales llegan muy bien, con una preparación óptima”, resumió.
¿Cómo definiría el momento que atraviesa actualmente la ganadería?
Es un momento extraordinario, un momento que siempre soñamos. Somos la cuarta generación ganadera de la familia y llevo 25 años trabajando. Viví esto con mi abuelo y con mis padres, y nunca pensé que iba a vivir un momento así, con buenos precios y buenas perspectivas para el negocio.
Además, dentro del sector, que la cría sea hoy uno de los eslabones de los que más se habla es una satisfacción muy grande. Siempre estuvimos convencidos de que la ganadería iba a repuntar y que iba a ser muy importante para la economía uruguaya.
¿Qué cambios observa detrás de este escenario?
Estamos siendo testigos de un cambio tecnológico que lleva a una intensificación de la recría. Los procesos biológicos se van acortando, las terminaciones son cada vez más rápidas y se necesitan más novillos.
Así como estamos viviendo una intensificación de la terminación con los corrales y también de la recría, es evidente que en la cría todavía queda mucho camino para recorrer. Vamos a ver más entore a los 14 meses, más destete precoz y más vacas de cría sobre campos mejorados y praderas. Creo que estamos en un momento bien interesante para la ganadería.
El año pasado hablábamos del corral de terminación de El Yunque. ¿Esa intensificación puede avanzar ahora hacia la recría?
Incorporar el corral de terminación nos generó una intensidad de engorde y una necesidad de acelerar los procesos que termina llevando toda la cadena. Empezás a pensar en más terneros y esos terneros tienen que llegar más rápido al piso de corral.
Entonces empezás a intensificar también la cría. No se trata solamente de preñar más, sino de poner más vacas por hectárea y lograr que el ternero llegue con más peso al inicio de la recría.
¿Están evaluando encerrar parte de la recría?
Sí. Estamos analizando para el año que viene o el siguiente encerrar un porcentaje de la recría para darle mayor velocidad al proceso y poder escalonar mejor los ingresos al corral de terminación.
Mientras se mantengan estos precios y una relación favorable entre el precio del ganado y el grano, creo que es un camino a seguir.
¿El escenario actual permite pensar que este proceso puede sostenerse?
Esperemos que sí. Si se mantienen estas relaciones y se cumplen las perspectivas que estamos manejando, tenemos por delante un escenario muy interesante.


