En Brangus se negociaron ocho hembras, con un tope de US$ 16.080 por una vaquillona de cabaña “Jacarandá” —US$ 8.040 por el 50%— que se llevó la cabaña argentina Corichi SA; el mínimo fue de US$ 3.000 y el promedio de US$ 5.100.
También se vendieron cuatro paquetes de embriones de la misma raza, pagándose un máximo de US$ 4.800 por el paquete de embriones perteneciente a la Gran Campeona de la muestra, de cabaña Jacarandá, dejando un promedio de US$ 960 por embrión.
El piso fue de US$ 1.200 y el promedio de US$ 2.300. Además se vendieron nueve paquetes de semen, entre US$ 600 y US$ 100, con promedio de US$ 272.

