Los principales modelos climáticos coinciden en que Uruguay transitará una semana con muy baja probabilidad de lluvias generalizadas, en un contexto de altas temperaturas y predominio de aire seco, lo que prolonga el escenario de estrés hídrico en buena parte del territorio.
Según el pronóstico oficial del Instituto Uruguayo de Meteorología, entre el sábado 8 y al menos el jueves 13 de febrero predominarán condiciones de cielo claro a algo nuboso, con vientos del sector norte y noreste y sin alertas vigentes por precipitaciones relevantes.
El organismo advierte, no obstante, que el ascenso térmico previsto podría generar inestabilidad puntual, especialmente hacia el cierre de la semana.
En la misma línea, el modelo europeo ECMWF muestra para las próximas 72 a 96 horas la consolidación de una masa de aire seco y estable sobre el Cono Sur, lo que limitaría el desarrollo de tormentas organizadas. Las proyecciones indican acumulados por debajo de lo normal para febrero, reforzando la señal de un mes deficitario en lluvias.
El modelo estadounidense GFS coincide en la ausencia de precipitaciones generalizadas durante la semana, aunque introduce matices hacia el fin de semana. Mientras mantiene una postura más conservadora, retrasando la inestabilidad hacia el domingo 15 o incluso el lunes 16, no descarta tormentas aisladas una vez que se debilite el bloqueo atmosférico.
Fin de semana: aumenta la incertidumbre
Donde aparecen diferencias más claras es en el pronóstico para el sábado 14 y domingo 15 de febrero. El ECMWF es el modelo que muestra mayor probabilidad de lluvias y tormentas aisladas, principalmente en el sur y este del país, asociadas al ingreso de un frente frío que también provocaría un descenso de temperaturas.
En cambio, el GFS posterga ese escenario, sugiriendo que el calor podría persistir algo más antes de un cambio de patrón.
En síntesis, el consenso apunta a una semana seca y calurosa, con una ventana de inestabilidad recién hacia el fin de semana, aún sujeta a ajustes. Los técnicos recomiendan seguir de cerca las actualizaciones diarias, ya que la combinación de altas temperaturas y humedad acumulada podría derivar en eventos localizados y de corta duración, más que en lluvias generalizadas.


