
Alexis González, gerente de Producción de Dalmás Agro, informó que la cosecha avanzó de golpe con el cambio de clima: cebadas entre kg/ha 4.500 y 5.500, primeros trigos en torno de kg/ha 5.000-6.000 y una colza de primavera que cerrará por debajo de lo previsto.
El cambio abrupto de las condiciones climáticas aceleró la cosecha en Dalmás Agro la última semana. Según explicó a Informe Tardáguila el Ing. Agr. Alexis González, al inicio de la semana “los cultivos no se secaban y ahora se secaron todos de apuro”, lo que obligó a multiplicar frentes de trabajo.
La empresa lleva 25% de avance en cebada, con rendimientos que van desde kg/ha 4.500 hasta kg/ha 5.500, e incluso algunas chacras cerca de kg/ha 6.000. Se trata de datos preliminares, ya que aún no hay áreas grandes totalmente cerradas.
González reconoció estar “totalmente sorprendido” por los resultados, especialmente porque varias cebadas habían tenido problemas de implantación.
En trigo, el avance ronda 6%, con los primeros lotes ubicándose entre kg/ha 5.000 y kg/ha 6.000. Todavía no hay chacras completas definidas, por lo que los valores son considerados de transición.
En carinata, el avance es de 16%, con rendimientos provisorios cercanos a kg/ha 1.500, algo por debajo de lo esperado.
En colza primaveral, con 90% de avance, los resultados se sitúan entre kg/ha 1.500 y kg/ha 1.600, también por debajo de lo presupuestado, en buena medida por las dificultades de implantación inicial.
“Mirás para atrás todo lo que sufrieron esos cultivos para poder implantarse… no es tan malo el rendimiento”, señaló González.
La colza invernal todavía no ingresó a cosecha: “Está muy verde, hay que esperar un poco más”, indicó.
Calidades: cebada sin rechazos relevantes y trigo con proteína baja
En cebada prácticamente no se registran rechazos. Los pocos casos responden a materiales extraños y no a parámetros de calidad. El calibre y la proteína vienen dentro de los rangos aceptados.
En trigo, el pH se ubica entre 78 y 80, con algunas partidas afectadas por humedad. La proteína se sitúa mayoritariamente entre 11% y 11,8%, por debajo del piso ideal. González explicó que, pese a una aplicación extra de nitrógeno en floración, el rendimiento superior al previsto generó un “efecto de dilución” que terminó bajando el porcentaje final.
Verano: soja bien implantada y maíces muy adelantados
La soja de primera está completamente implantada y en muy buen estado. La soja de segunda avanza a 23%, con las sembradoras trabajando inmediatamente detrás de las cosechadoras.
Los maíces de primera muestran un desarrollo muy favorable, con dos fertilizaciones aplicadas y un régimen hídrico que ha sido muy beneficioso.
“Vienen muy lindos los maíces; si llueve un poquito más el fin de semana les va a caer perfecto”, evaluó el gerente de Producción.
Dalmás Agro encara ahora el período de mayor intensidad operativa, con múltiples frentes de cosecha y siembra superpuestos, y expectativas positivas en la medida que el clima siga acompañando.
