Tras el "Día de la Liberación" el mercado transitó ayer el "Día de Los Lamentos", donde hubo tensión entre los inversores; quejas de exportadores y de agricultores; índices bursátiles en retroceso, y una sensación de incertidumbre que, lejos de disiparse, cada vez es más notoria. En ese estado de situación los precios de la soja cerraron en baja la rueda de Chicago, donde la volatilidad es la única certeza. La posición julio perdió casi US$ 7 y quedó en US$/t 377.
Ya con una guerra comercial global declarada tras el anuncio de los aranceles recíprocos por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para el complejo sojero el principal impacto está dado por la imposición de aranceles del 34% contra China, que se agregaron a los aranceles del 20% ya vigentes contra los bienes importados de ese país y a las amenazas de otro 25% para quienes importen petróleo de Venezuela, algo que China hizo y en cantidad. Frente a esto, los operadores consideran poco probable que el gobierno chino mantenga en apenas el 10% la represalia contra la soja estadounidense.
"Compartimos el objetivo del gobierno de nivelar el campo de juego con nuestros socios internacionales, pero el aumento de los aranceles amenaza la sostenibilidad económica de los agricultores que han perdido dinero con la mayoría de los cultivos principales durante los últimos tres años", expresó a través de un comunicado Zippy Duvall, presidente de la American Farm Bureau Federation, que es la entidad que representa a los productores con más escala de EEUU.
Rob Larew, presidente de la Unión Nacional de Agricultores, también criticó el plan de Trump. "Una cosa es segura: los agricultores y ganaderos estadounidenses serán los más afectados por esta guerra comercial mundial. Sin un apoyo significativo y sin un compromiso con las políticas de comercio justo perderemos aún más establecimientos familiares, debilitaremos las economías rurales y, en última instancia, aumentaremos los costos y limitaremos las opciones de los consumidores en los supermercados", dijo Larew.
En el caso particular del valor del aceite, que en las cinco ruedas precedentes había aumentado un 13,74%, ayer se produjo una toma de ganancias de los inversores y la posición mayo retrocedió US$ 31,75, para quedar con un ajuste de 1.037,48 dólares por tonelada. Además del retiro de ganancias de los especuladores, este ajuste obedeció, en parte, al hecho de que los aranceles recíprocos no alcanzaron a Canadá, que es el principal proveedor estadounidense de aceite de canola. Es decir, ese producto podrá seguir ingresando sin contratiempos en Estados Unidos.
Uno de los factores que amortiguó la caída de los precios de la soja en Chicago fue la apreciación del real contra el dólar –al cierre de Chicago rondó el 0,70%–, que les resta estímulo vendedor a los productores brasileños, que están en el último tramo de la cosecha.
Neutro para el mercado de soja estadounidense fue ayer el informe semanal del USDA sobre las exportaciones, con datos sobre el segmento del 21 al 27 de marzo. En efecto, el organismo relevó ventas 2024/2025 por 410.200 toneladas, por encima de las 338.500 toneladas del reporte precedente y dentro del rango calculado por los operadores, que fue de 250.000 a 800.000 toneladas. "Las ventas netas aumentaron un 21% respecto de la semana anterior, pero bajaron un 9% en la comparación con el promedio de las últimas cuatro semanas", dijo el USDA, que ubicó a China como el principal destino del grano de Estados Unidos, con 285.900 toneladas.
Como impacto regional a considerar, los aranceles contra China, como así también los impuestos a la Unión Europea, del 20%, llegan justo en el momento de mayor entrada en el circuito comercial de la soja nueva sudamericana, con la cosecha de Brasil ingresando en su última etapa y con la recolección recién arrancando en la Argentina, razón por la cual los compradores tendrán suficientes opciones para su abastecimiento. En tanto que, si la vigencia de esta escalada arancelaria se prolonga, el impacto negativo por pérdida de mercados podría ser importante para los agricultores de Estados Unidos, que en pocos días arrancan con la siembra 2025/2026 de la soja.
Acerca de los cultivos en la Argentina, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) indico en los últimos días se registraron nuevamente precipitaciones en gran parte de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y en Entre Ríos. "Este escenario dificultó el ingreso de las maquinarias y retrasó el inicio de la cosecha de soja de primera. Además, los lotes que completaron su madurez fisiológica aún no alcanzaron su madurez. No obstante, colaboradores del centro de Santa Fe iniciaron la recolección de los primeros lotes, registrando rendimientos superiores a los previstos. Se espera, tras las bajas temperaturas y la merma en las lluvias, que la recolección cobre fluidez en los próximos días. Bajo este contexto sostenemos nuestra proyección de producción en 48,60 millones de toneladas", dijo la Bolsa. Fuente: Granar Research