La oleaginosa terminó la semana en US$/t 479 para el contrato noviembre, con una mejora cercana a 0,5%, pese a la caída registrada en la rueda del viernes. El maíz diciembre bajó a US$/t 208 y el trigo a US$/t 262, con una pérdida semanal de 1,5% para el cereal.
La soja consiguió cerrar la semana con saldo positivo en Chicago, pese a la presión bajista de la última rueda. El contrato noviembre terminó el viernes en US$/t 479, frente a US$/t 476 una semana antes, lo que implicó una mejora de aproximadamente 0,5%. El balance permitió a la oleaginosa recuperar parte del terreno perdido en la semana anterior, cuando había cortado una secuencia de cuatro semanas consecutivas de avances.
El viernes, sin embargo, la soja terminó con una caída cercana a US$/t 6. La toma de ganancias y un contexto externo menos favorable, con firmeza del dólar y debilidad del petróleo, aportaron presión sobre las cotizaciones.
El mercado continúa además siguiendo las señales vinculadas a la relación comercial entre EEUU y China, por la importancia del gigante asiático para la demanda de soja estadounidense.
Maíz cerró prácticamente estable
El maíz terminó la semana con una leve corrección. El contrato diciembre pasó de US$/t 209 a US$/t 208, una baja del orden de 0,5%. En la rueda del viernes también operó en terreno negativo, con una pérdida algo superior a US$/t 1.
El avance de la cosecha estadounidense continúa incorporando presión estacional sobre el mercado, con el ingreso progresivo de la nueva producción y una mayor disponibilidad de grano.
La semana anterior, el USDA había reducido su previsión para la cosecha de EEUU, aunque el volumen proyectado continuó por encima de las expectativas privadas.
Trigo acumuló otra semana de bajas
El trigo mostró la corrección más importante entre los tres principales granos. La posición diciembre en Chicago cayó desde US$/t 266 hasta US$/t 262, una baja semanal cercana a 1,5%. Solo en la rueda del viernes perdió alrededor de US$/t 5.
De esta forma, el cereal volvió a cerrar una semana con saldo negativo, en un mercado que continúa combinando la presión de una amplia oferta mundial con la incertidumbre vinculada al Mar Negro. Las dificultades logísticas para las exportaciones de Rusia y Ucrania siguen siendo un elemento de atención, aunque hasta el momento no alcanzaron para revertir la presión bajista sobre las cotizaciones.
Fuente: Granar Research
