
El presidente del Banco Central, Guillermo Tolosa, descartó fijarle un piso al dólar, pero advirtió que la autoridad monetaria intervendrá si el mercado vuelve a operar de forma desordenada. En ese marco, anticipó compras de dólares por parte de empresas públicas y defendió una política monetaria más flexible ante una inflación en mínimos.
Tras la decisión del Comité de Política Monetaria (Copom) de recortar la tasa de interés en 100 puntos básicos hasta 6,5%, el presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Guillermo Tolosa, buscó enviar una señal clara al mercado: la autoridad monetaria no tiene como objetivo fijar un nivel para el dólar, pero sí evitar que la dinámica cambiaria derive en episodios desordenados que pongan en riesgo la estabilidad de precios.
En ese marco, confirmó que el Banco Central está dispuesto a intervenir si la situación lo amerita y anticipó que empresas públicas evalúan realizar compras de divisas a los niveles actuales del tipo de cambio.
BCU redujo la tasa de interés a 6,5% y política monetaria pasó a ser "expansiva"
En una rueda de prensa para periodista especializados, Tolosa explicó que la reciente apreciación del peso responde, en primer lugar, a una tendencia global de debilitamiento del dólar estadounidense, amplificada a nivel local por factores estacionales.
Entre ellos mencionó la fuerte oferta de divisas vinculada a la temporada turística, la caída en el valor de las importaciones de petróleo y una mayor preferencia de los agentes domésticos por activos en moneda nacional. A eso se sumó un mercado con menor liquidez, donde operaciones relativamente moderadas generaron movimientos abruptos en la cotización.
En ese contexto, el jerarca fue enfático en marcar los límites de la acción del Banco Central. “Uruguay no es una isla”, señaló, al descartar que la institución pueda revertir una tendencia internacional del dólar. Sin embargo, aclaró que el compromiso del BCU es evitar que esa tendencia se manifieste localmente de forma disruptiva o termine empujando a la inflación por debajo del rango de tolerancia.
“No se trata de poner un piso al tipo de cambio, sino de preservar un funcionamiento ordenado del mercado”, remarcó.
Tolosa también confirmó que distintos agentes estatales encontraron niveles del dólar suficientemente atractivos para concretar operaciones financieras, tanto en el mercado spot como en el de futuros.
Si bien evitó cuantificar los montos y derivó esa información al Ministerio de Economía y Finanzas, indicó que esas compras podrían contribuir a recomponer la liquidez y normalizar la operativa cambiaria en las próximas semanas.
El presidente del BCU subrayó que la decisión de adelantar y profundizar el recorte de tasas responde a un escenario en el que la inflación no solo se ubica por debajo de la meta de 4,5%, sino que enfrenta el riesgo de caer por debajo del piso del rango (3%).
A su vez, reconoció que la debilidad de la actividad económica también pesó en la evaluación del Directorio, en un contexto donde un tipo de cambio persistentemente bajo puede profundizar el enfriamiento.
Con una política monetaria que ingresó formalmente en terreno expansivo, mayor liquidez en el mercado de dinero y la puerta abierta a intervenciones cambiarias, Tolosa dejó claro que el Banco Central optará por una estrategia de flexibilidad y rapidez de respuesta. De hecho, la convocatoria a una reunión adicional del Copom en marzo refuerza la idea de que la autoridad monetaria seguirá de cerca la evolución del dólar, la inflación y la actividad, en un escenario internacional que calificó como “extraordinario”.
En el promedio del mercado mayorista, el dólar subió 1% este lunes versus el viernes y quedó en $ 37,83. De todas formas, en el acumulado de enero la moneda estadounidense perdió 3% frente al peso uruguayo y 12% en el último año móvil.


