Algo que fue uno de los principales temas para el mercado internacional durante el 2021 fueron los impuestos que Rusia planificaba aplicar sobre la exportación de distintos productos madereros para beneficiar la industria nacional y la comercialización de productos con mayor nivel de especificación.

Los impuestos que planificó el gobierno del gigante nórdico, y que entraron en vigencia el 1 de enero de 2022, apuntan principalmente a la exportación de madera rolliza con valores que llegan hasta los EUR 370/m3 según la especie. Con estas medidas el gobierno también intentará controlar la exportación de “madera procesada” que en muchos casos es madera rolliza con algún leve procesamiento.

Probablemente y debido a la escalada de precios internacionales que tuvo el mercado durante el 2021, los precios locales en el gigante nórdico se vayan a disparar y el gobierno vaya a necesitar tomar medidas para controlar la curva de crecimiento y evitar una burbuja.

Uno de los principales afectados por estas medidas va a ser China, destino de muchas de las exportaciones madereras de Rusia. China que a su vez sigue sufriendo las secuelas logísticas y económicas de la Pandemia del Covid-19. 

Los principales productores de fibra larga están intentando pasar aumentos de hasta US$/tn 90 para concretar en los futuros envíos, mientras que los productores de fibra corta están intentando lo suyo con aumentos de US$/tn 20 a 30.