El escritorio Rubén F. Cánepa concretó el pasado viernes la adjudicación de tres campos que se presentaron en arrendamiento a través del escritorio, logrando valores entre US$ 78 y US$ 95 la hectárea. Francisco Cánepa, principal de la firma, destacó que los valores alcanzados son "sumamente justos y adecuados al mercado". En total, se retiraron de la firma un total de 37 carpetas, con los pliegos de condiciones para los tres campos, se revisó los campos por 12 productores y se presentaron seis ofertas que se ubicaban dentro de los parámetros planteados en las condiciones del negocio.

"El establecimiento El Recuerdo, que era el más cerca en la zona de Sopas, con un área de 449 hectáreas, se arrendó a US$ 95, un valor interesante. Luego El Puesto, que era el establecimiento que estaba al medio, con 512 hectáreas, se arrendó a US$ 80,50 y el último, el más lejano, el establecimiento La Virgen, de 649 hectáreas, se arrendó a US$ 78", informó Cánepa.

Quienes lograron hacerse con el arrendamiento de los campos son productores del departamento de Salto, se indicó desde el escritorio Rubén F. Cánepa.  A pesar de ello, hubo interesados de Tacuarembó, Paysandú y Durazno que revisaron los campos y en algún caso también hubo oferta uno de estos departamentos. Cánepa señaló que los valores alcanzados "son sumamente justos y muy adecuados al mercado. Los campos, si bien no gozaban de grandes índices, son de pasturas finas, son buenos campos y los valores creo que están acorde a lo que es el momento".

En el caso particular del predio "El Recuerdo", "el campo más cercano, juegan otras circunstancias. Hay que entregar otro campo, se necesitaba, era necesario tenerlo, por eso hubo dos ofertas altas, pero una, la mayor fue US$ 95", explicó. En tanto que los otros dos campos, más alejados de la ciudad, "son campos buenos, en una zona muy atractiva como es Punta de Cañas y Cerros de Vera, y en este caso quedaron arrendados por gente de la zona que vio como una excelente oportunidad para agrandar su campo".

Cánepa explicó que hubieron ofertas que planteaban algunas condicionantes para el arrendamiento de los campos, por parte de los oferentes, que no estaban contempladas dentro de los pliegos de la licitación, por lo tanto no fueron tenidas en cuenta, para garantizar la igualdad de condiciones por parte de todos los participantes de la licitación. "Prácticamente la escribana directamente descarta estas propuestas, porque justamente por eso se hace un pliego de condiciones, los campos se arriendan en las condiciones que están y así lo dictaminó", explicó el principal del escritorio y remarcó que "no hubo ninguna oferta que superara a los valores acordados en las ofertas ganadoras".