China renovó las licencias de importación para cientos de plantas estadounidenses de carne vacuna, una decisión que reactiva el comercio en medio de la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping en Beijing, donde ambos gobiernos buscan estabilizar las relaciones comerciales y geopolíticas.
Según Bloomberg, los permisos fueron renovados el jueves y suelen tener una validez de cinco años. El año pasado, China había dejado vencer las habilitaciones de cientos de plantas estadounidenses en el marco de la guerra arancelaria impulsada por Trump, lo que provocó una fuerte caída de los embarques de carne vacuna y productos relacionados desde EEUU hacia China.
Las exportaciones estadounidenses de carne vacuna a China cayeron alrededor de 67% entre 2024 y 2025, mientras que las ventas totales de carne vacuna de EEUU al exterior retrocedieron 12% el año pasado, según datos del USDA.
Estados Unidos, junto con Uruguay, son los dos principales proveedores de menudencias vacunas al mercado chino.
La renovación de licencias aparece como una primera señal positiva del encuentro bilateral y podría abrir la puerta para reactivar también otros flujos comerciales agrícolas, como las compras chinas de maíz y soja estadounidenses.
El contexto coincide con un mercado chino más restrictivo para las importaciones de carne vacuna mediante la implementación de cuotas de importación a los principales proveedores.
En ese escenario, EEUU todavía utilizó una parte relativamente pequeña de sus cupos disponibles, por lo que la renovación de permisos podría permitirle ganar participación en el principal mercado importador de carne vacuna del mundo.


