Desde París
Yon Harinordoquy, director de Frigorífico Clay, reclamó avanzar con el decreto que establecerá el chipeo obligatorio de los caballos en Uruguay. La industria considera vital esta herramienta para mantener el acceso al mercado europeo, destino del 65% de sus ventas, y está dispuesta a participar en su financiamiento.
La industria frigorífica equina uruguaya espera que el gobierno avance con la implementación de un sistema nacional de identificación electrónica de caballos, una herramienta que considera indispensable para cumplir con las exigencias sanitarias de la Unión Europea y preservar su principal mercado de exportación.
Yon Harinordoquy, director de Frigorífico Clay, señaló a Informe Tardáguila y Oriental Agropecuaria, durante SIAL París, que existe una demanda firme de carne equina en Europa, pero que la limitada disponibilidad de animales y la necesidad de fortalecer la trazabilidad condicionan las perspectivas del sector.
“Precisamos una trazabilidad sanitaria para los equinos, para cumplir con los requisitos de Europa, que es el mercado más exigente que hay en el mundo”, afirmó.
El empresario advirtió que el acceso europeo es fundamental para sostener la actividad, dado que allí se obtienen los mayores valores comerciales. “Sin eso no podríamos cumplir con los requisitos de Europa y eso significaría que no podríamos vender ahí”, sostuvo.
Esperan el decreto obligatorio
Harinordoquy explicó que la industria viene trabajando con los equipos técnicos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), particularmente con el equipo de Diego Domínguez, director de Industria Animal, para avanzar en un sistema de identificación individual de los equinos.
La propuesta contempla el chipeo obligatorio desde el nacimiento, con un funcionamiento similar al sistema de trazabilidad bovina de Uruguay y a los mecanismos de identificación utilizados en Europa.
Según indicó, el ministro Alfredo Fratti había anunciado el año pasado la elaboración de un decreto para establecer esa obligatoriedad, pero la industria todavía espera su aprobación.
El financiamiento continúa en discusión, aunque Harinordoquy aseguró que los frigoríficos están dispuestos a realizar aportes para la adquisición de los dispositivos.
Estimó que cada microchip puede costar entre US$ 1,50 y US$ 2, en un país que cuenta con aproximadamente 500 mil equinos declarados. También resta definir la plataforma informática que administrará la información y permitirá realizar el seguimiento de los animales.
El empresario señaló que Uruguay mantiene conversaciones con las autoridades europeas sobre un plan de implementación a largo plazo. Consideró que la aprobación del decreto sería una señal importante para demostrar avances concretos.
También recordó que Argentina, uno de los competidores de Uruguay en este negocio, ya avanzó con disposiciones de identificación obligatoria de equinos.
Una industria de 40 mil cabezas
La faena equina uruguaya se ubica actualmente entre 40 mil y 42 mil animales anuales, de los cuales Frigorífico Clay concentra aproximadamente el 75%.
La empresa emplea directamente entre 230 y 250 personas, mientras que el conjunto de la industria genera entre 350 y 400 puestos de trabajo directos y más de 1.500 indirectos.
“Es una industria bastante grande y hay muchas familias que viven de eso”, destacó Harinordoquy.
Europa representa aproximadamente el 65% de las ventas de Clay, con destinos como Francia, Italia, Suiza, Luxemburgo, Bélgica y España. El restante 35% corresponde principalmente a mercados asiáticos, entre ellos Japón y China, además de otros destinos como Kazajistán y Rusia.
El ejecutivo explicó que los cortes de mayor calidad alcanzan valores elevados en Europa. Como referencia, mencionó que un lomo equino de buena calidad puede comercializarse cerca de US$/kg 20, muy similar a un lomo de carne vacuna en Europa.
Además del consumo humano, existe demanda para alimentación animal. La empresa también exporta cueros a China, donde tienen diferentes usos industriales.
Prioridad para la faena equina
Consultado sobre la posibilidad de ampliar la actividad hacia la faena bovina, Harinordoquy explicó que Frigorífico Clay comenzó a trabajar con vacunos hace aproximadamente dos años, pero decidió suspender temporalmente esa línea.
La decisión respondió a las dificultades operativas de desarrollar ambas actividades con una estructura de gestión reducida.
Actualmente, la planta trabaja seis días por semana con equinos y concentra sus esfuerzos en consolidar ese negocio.
Para Harinordoquy, la prioridad es avanzar con la trazabilidad nacional, preservar la habilitación europea y aprovechar una demanda internacional que continúa firme.




