
El operador considera que el mercado atraviesa un "cambio estructural" en la oferta de ganado. Mientras los corrales completaron gran parte de sus necesidades de compra, la disponibilidad de hacienda de campo continúa siendo limitada.
El director de Joaquín González Negocios Rurales e integrante de Lote 21, consideró que el mercado ganadero está mostrando señales de un cambio estructural en la forma de producción y comercialización de animales terminados.
Según explicó, actualmente existe una importante oferta de ganado para corral, mientras que sigue siendo escasa la disponibilidad de ganado de pasto para faena.
“Hoy la gran oferta está en los corrales, no en el ganado de pasto para frigorífico”, afirmó en diálogo con Informe Tardáguila.
Agregó que varios corrales importantes ya completaron sus compras tras las operaciones realizadas durante las últimas semanas, lo que comienza a modificar la dinámica de algunos mercados de reposición.
A juicio del operador, cada vez más productores observan mejores márgenes en la venta a los corrales que en la venta directa de animales de campo para frigorífico, una situación que está cambiando la composición de la oferta nacional.
Mercado firme pese a las señales de ajuste
En el mercado del ganado gordo, González reconoció que la industria intentó moderar los precios durante las últimas semanas, aunque señaló que la reacción de los productores ha sido limitada.
“Cuando le bajan los valores, la gente no vende, salvo que tenga necesidad de pasto o una necesidad económica puntual”, sostuvo.
Las referencias para novillos especiales continúan en torno a US$/kg 5,50-5,60 carcasa, mientras que los animales destinados al abasto llegan incluso a valores superiores.
“Un novillo de abasto vale más que un novillo de exportación”, afirmó.
Además, destacó que la oferta continúa siendo reducida tanto en novillos como en vacas, por lo que no visualiza una presión importante de oferta en el corto plazo.
Menos reposición hacia adelante
Respecto al mercado de reposición, González consideró que la oferta comenzará a reducirse de forma significativa durante los próximos meses.
“Creo que la última pantalla fue la última con dos días de volumen. De acá hasta septiembre vamos a tener remates mucho más chicos”, afirmó.
Según explicó, la disponibilidad de ganado de invernada comenzó a escasear luego del intenso ritmo comercial observado desde marzo. A eso se suma una situación forrajera dispar, con muchos productores que enfrentaron dificultades para ganar kilos durante el otoño debido a las heladas y a la falta de crecimiento de los verdeos.
“Hay mucho ganado que desde marzo no ganó prácticamente un kilo”, aseguró.
Primavera con fuerte demanda
De cara a los próximos meses, González espera una fuerte competencia por la reposición cuando mejoren las condiciones forrajeras.
A su entender, los altos costos de mantener animales pesados durante el invierno llevarán a muchos productores a concentrar compras en primavera para aprovechar el crecimiento de las pasturas.
“Espero una estampida de demanda en agosto y septiembre”, proyectó.
El operador también consideró que el nuevo escenario productivo obligará a muchos ganaderos a incorporar esquemas de encierre propios, especialmente para manejar categorías más livianas durante los períodos de menor disponibilidad de forraje como el invierno o el verano.
Mientras tanto, entiende que el mercado del gordo seguirá sostenido por la escasez de ganado de campo y por una industria que, pese a mostrar entradas más largas en algunas plantas (algunas están dando ingresos para la primera o segunda semana de julio), continúa necesitando animales para mantener la actividad.



