La empresa ISUSA inauguró este miércoles en el barrio Colón su nueva planta industrial y oficinas de Fanaproqui. Del acto participaron diversas autoridades incluido el ministro interino de Industria, Energía y Minería, Walter Verri.

Fanaproqui SA fue fundada en el año 1951 y desde sus comienzos se dedicó a la fabricación y comercialización de fungicidas para la agricultura. En el año 1997 fue adquirida por Industria Sulfúrica SA (ISUSA), iniciando un proceso de mejora de sus procesos productivos.

Su principal línea de producción está dedicada a la elaboración de sales de cobre, utilizadas fundamentalmente a nivel agrícola por sus propiedades fungicidas. También, son empleadas a nivel industrial y como complemento nutritivo en raciones animales.

Desde el año 2012, ha incursionado además en la fabricación de fertilizantes foliares, que ha pasado a ser un rubro de relevancia para la empresa a la vez que ocupar rápidamente un lugar destacado en este segmento del mercado. De esta forma, se da una complementación y sinergia con los productos fabricados por ISUSA. 

Sus dos líneas de productos, fungicidas y fertilizantes foliares, están destinados a prácticamente todos los cultivos: viña, frutales, citrus, hortalizas y también cultivos extensivos como soja, trigo, maíz, cebada y arroz.

Fanaproqui tiene además presencia desde hace muchos años en los países de la región como Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia, con una reconocida calidad de los productos exportados.

El crecimiento de los últimos años ha conducido a la necesidad de tener una planta industrial de mayor capacidad productiva así como la de seguir renovando sus procesos, lo cual no era posible físicamente en su actual localización, por limitaciones de espacio. Es así, que la empresa decidió la construcción de una nueva planta, muy cerca de su actual emplazamiento, en la zona de Colón, Departamento de Montevideo.

Esta nueva planta, posee una superficie construida de 4.500 m2 en un predio de 8 hectáreas. Cuenta con una mayor capacidad productiva, el uso de tecnologías más limpias que minimizan la generación de residuos, un mayor espacio de almacenamiento de materias primas y productos terminados, la utilización de energías renovables, así como modernas oficinas, un laboratorio equipado con un espectrofotómetro de última generación para el control de calidad y un lugar de trabajo más confortable para sus trabajadores.

Todos estos cambios permitirán mejorar los costos de producción y continuar desarrollando nuevos productos, de forma de tener una mejor competitividad y una mayor expansión tanto a nivel nacional como internacional, según la empresa.