Los productores ganaderos hicieron todo lo posible para evitar vender su ganado obligados por la sequía. Se invirtió mucho en forrajes y raciones, se arrasó con las reservas propias, pero finalmente, con la ola de calor de los últimos 10 días, muchos se quedaron sin recursos y debieron desprenderse de hacienda. Justo cuando parece que, ahora sí, llegaron las lluvias.

Hay dos factores fundamentales que impactan sobre el precio de la reposición: la cotización del gordo y las condiciones forrajeras. El peso relativo de ambas es similar, aunque varía dependiendo del momento.

Las expectativas, tanto en cuanto a los precios del gordo como de las condiciones meteorológicas, eran de que mejoraran más temprano que tarde. De hecho, los precios del gordo lo hicieron. Diciembre había terminado con una referencia de US$ 3,25 el kilo carcasa por el novillo especial de pradera y esta semana los pocos negocios de esa categoría se hacen sobre una base de US$ 4,15 y hasta US$ 4,30 si las carcasas pesan más de 280 kilos. La suba es del entorno de US$ 1 el kilo, o 30%.

En cuanto al clima, los pronósticos indicaban que La Niña cedería a partir de febrero, con un régimen hídrico que tendería a la normalidad. Aunque la norma en verano es que falte agua, la expectativa era de una situación mejor al desastre actual.

Ambas proyecciones animaron a retener la hacienda todo lo que se pudo. Eso mantuvo alta la relación de reposición a pesar de la sequía, un hecho inusual. De acuerdo con las referencias de la ACG, se ubicó en un eje de 1,25 en los dos primeros meses del año. Pero en las dos últimas semanas se desplomó para ubicarse en 1,10.

La reposición es mucho más sensible que el gordo a las condiciones forrajeras y eso se pudo advertir en las dos últimas semanas, cuando mucho se vieron obligados a vender y la demanda —más allá de los corrales— redujo sus compras.

Con la lluvia, si realmente se generalizan y se confirman los pronósticos para la semana que viene, la reposición debería tender a mejorar su precio. Para quienes ahora tienen campo, o corral, puede ser una buena oportunidad de compra.