
Esta semana vuelve a marcar un nuevo incremento en el valor de las haciendas con destino a la industria, en un mercado que se encuentra con oferta escasa y entradas cortas, mientras que en la reposición existe una fuerte competencia de los corrales por novillos y vaquillonas.
“El gordo viene tirando fuertemente, con valores realmente históricos para el ganadero del Uruguay”, afirmó el ingeniero agrónomo José Aicardi, director del escritorio Megaagro, al tiempo que recordó que en 2022 se habían observado precios muy puntuales, pero que hoy el escenario es diferente.
“Hoy vemos un gordo firme que semana a semana se viene reafirmando”, subrayó.
Esa firmeza del gordo ha permitido que, “si bien la reposición está pasando un muy buen momento, al estar el gordo tan firme las relaciones siguen siendo buenas”, explicó.
No obstante, el director de Megaagro advirtió que el clima sigue siendo un factor determinante, a la hora de la producción y los negocios, “lo único que esperamos es que acompañen las lluvias, sobre todo en el litoral y litoral sur; es lo que nos estaría faltando por pedirle un poco al clima”, señaló.
Valores del novillo y la vaca
En cuanto a precios concretos, Aicardi describió una plaza activa, con negocios que se cierran caso a caso y una “oferta que sigue siendo escasa para los guarismos de faena que estamos teniendo y muy cortas las entradas”. Remarcó que la operativa es “negocio a negocio” y que la disponibilidad de los ganados hoy está condicionando fuertemente los valores.
Para el novillo gordo, pesado y especial, el rango se ubica hoy entre US$ 5,60 y US$ 5,70, con posibilidades de superar esos niveles cuando se trata de lotes importantes y bien terminados.
“Si tenés un lote importante, bueno y pesado, capaz que hay hasta más de eso”, indicó, aunque reconoció que ese tipo de ganado es difícil de encontrar.
El mercado presenta además una particularidad, existe una demanda muy fuerte de parte de los corrales para reponer, que en “muchas veces el negocio del criador eficiente se ha vuelto un mejor negocio que llegar a término determinado”, por lo que se han comercializado ganados que no llegan a ser especiales, a muy buenos valores hacia los corrales.
En el caso de la vaca gorda, el valor de referencia se sitúa en el entorno de US$ 5,40, aunque “hay vacas que se van por encima de eso; las pesadas y muy buenas que entran como novillos son diferenciales y encontrar la planta que las necesite te las paga muy bien”, explicó.
Según su percepción, en los últimos seis meses se ha cargado proporcionalmente un mayor volumen de vacas que de novillos de campo bien preparados.
Vaquillonas demandadas
La vaquillona mantiene una demanda sostenida, especialmente por parte de los abastos, aunque enfrenta la misma presión que el novillo por la acción de los corrales. Las vaquillonas gordas buenas, pero no especiales, muchas veces terminan en corrales antes de alcanzar una terminación superior. Se trata de animales que pueden cerrar con 360, 380 o 400 kilos, pero que encuentran destino previo en sistemas de engorde intensivo.
En valores, la vaquillona se mueve en el eje de US$ 5,55 a US$ 5,60 para la industria, con ajustes según volumen y calidad. “Es un negocio camión a camión y muy especial para los abastos”, precisó Aicardi, enfatizando que la colocación es fluida y las entradas son rápidas.
Reposición
En la reposición, el novillo que no es especial y se orienta a corrales se comercializa hoy entre US$ 3,35 y US$ 3,50, dependiendo de edad, volumen y homogeneidad. “Hemos hecho algún negocio por volumen de novillos cuota, menores de 20 o 22 meses; hoy están saliendo al mercado novillos con 14 o 15 meses, los más precoces y pesados”, detalló.
En esos casos, los valores suelen ubicarse 10 a 15 centavos por debajo del novillo general, salvo cuando se trata de lotes de mucha calidad o volumen. La vaquillona de reposición muestra mayor dispersión.
“Es un traje a medida; no es lo mismo 45 vaquillonas que 500 definidas y muy parejas que sepan comer”, ejemplificó, destacando que el volumen puede empujar diferencias de precio.
Aicardi resumió el escenario con una definición que refleja la dinámica actual: “Está difícil pararse en la cancha; el negocio es negocio a negocio y todo tiene colocación y entrada rápida”. En un mercado de oferta limitada, corrales activos y valores firmes, la plaza sostiene niveles históricamente altos, con una operativa que exige lectura fina y decisiones oportunas.
