Cuatro de las mayores organizaciones ganaderas del país advierten que inundar el mercado con 300 mil toneladas de carne extranjera libre de aranceles amenaza la reconstrucción del rodeo y la seguridad alimentaria de largo plazo.
La Livestock Marketing Association, el American Farm Bureau Federation, la National Cattlemen's Beef Association y la United States Cattlemen's Association enviaron una carta conjunta al presidente Trump pidiendo revertir de inmediato la iniciativa que prevé importar hasta 300 mil toneladas de recortes magros de carne vacuna en 90 días con suspensión del arancel fuera de cuota de 26,4%, a fin de reducir los precios al consumidor en un 25%.
Las organizaciones reconocen el objetivo de hacer la carne más accesible, pero advierten que los precios actuales reflejan años de sequías, costos récord de forraje y la contracción del rodeo al nivel más bajo en más de 70 años, no prácticas abusivas de productores o frigoríficos.
"Este anuncio ya hundió los mercados ganaderos y socava a los productores en un momento crítico del año, cuando están comercializando hacienda y tomando decisiones de reconstrucción del rodeo", señala la carta.
La coalición argumenta que si los productores domésticos son desplazados por carne extranjera subsidiada, EEUU quedará cada vez más expuesto a disrupciones en las cadenas globales de suministro, lo que eventualmente redundará en precios más altos para el consumidor.
En lugar de una medida unilateral, las cuatro entidades piden al gobierno sentarse con la industria para desarrollar soluciones estructurales que fortalezcan la capacidad productiva doméstica.
"Los productores estadounidenses piden un mercado justo y competitivo, señales de precios honestas y políticas que pongan a los agricultores, ganaderos y consumidores de EEUU primero", concluye el texto.

