La principal industria láctea del país, Conaprole, comunicó que para la remisión de agosto habrá una baja en el precio de la leche para sus socios del orden del 22%. La cooperativa prevé un precio promedio por litro de leche de $ 13,80 (unos US$ 0,36), 10 centavos menos que el valor medio que pagó por la remisión de julio ($ 17,11, equivalentes a US$ 0,46 por litro). La cooperativa irá fijando mes a mes el precio de la leche durante la próxima primavera y es factible que puedan darse nuevas correcciones a la baja si no surgen negocios de exportación a valores superiores a lo que hoy muestra el mercado internacional. “Hoy no están dadas las condiciones para informarles el precio de la leche para setiembre”, admitió el presidente de la cooperativa Gabriel Fernández en una reunión informativa que organizó la SPLF en Sarandí Grande.

“Es evidente que existe una gran preocupación, malestar y angustia entre los productores debido a la disminución del precio de la leche. Esta baja se presenta en un momento complicado debido a las condiciones actuales, incluyendo los efectos de la sequía, lo que hace que enfrentar esta nueva realidad sea aún más difícil”, dijo a La Lechera el presidente de la Sociedad de Productores de Leche de Florida (SPLF), Fabián Hernández.

La SPLF estuvo trabajando activamente en las últimas semanas con diferentes actores involucrados en la cadena para abordar esta situación. Por ejemplo, hubo una reunión con el subsecretario de Ganadería, Ignacio Buffa. Inicialmente, el propósito de la reunión era otro, pero dado el contexto, el enfoque de la conversación cambió por completo. Del encuentro también participó el Ing. Agr. Enzo Viscailuz, director de Desarrollo Sostenible de la Intendencia de Florida (IDF).

“Durante esa reunión reiteramos una solicitud que habíamos presentado desde enero de 2020, cuando mantuvimos la primera reunión con el exministro Carlos María Uriarte, que es la necesidad de abrir nuevos mercados para la leche a través del Inale, de manera similar a como lo hace INAC en la industria cárnica”, explicó Hernández.

En ese sentido, Buffa le comunicó a la SPLF que está coordinando una reunión en Buenos Aires con el embajador uruguayo Carlos Enciso para ponerse en contacto con los embajadores del sudeste asiático en pos de golpear puertas para abrir nuevas oportunidades comerciales en esos destinos, de los más pujantes en cuanto a demanda de productos lácteos a nivel global.

Esto tiene como objetivo mitigar los efectos “W” (subas y bajas pronunciadas) que suelen darse en los mercados internacionales para los lácteos, tal cual lo presentó el gerente general de Conaprole, Gabriel Valdés, en una reunión que hubo con socios de la cooperativa en Villa Rodríguez.

Hernández comentó que en la reunión zonal que se realizó en Sarandí Grande con autoridades de la cooperativa, hubo cuestionamientos por parte de algunos socios sobre que siempre se ajusta por el lado más fino, que son los productores.

 

Resorte financiero

Por otro lado, Hernández dijo que desde la SPLF se están promoviendo distintas formas de apoyar a los productores con relación a las deudas que debieron asumir por la sequía, principalmente a través del Banco República. “Hemos mantenido algunas conversaciones con el BROU, que ha mostrado disposición para abordar esta situación”, valoró.

El presidente de la SPLF añadió que también se le transmitió a Buffa que “se agilicen los trámites burocráticos para facilitar el financiamiento de las deudas, de forma que permita a los productores un mayor plazo para su reembolso y que la línea de SIGA Emergencia sea de rápida ejecución”.

En ese sentido, Conaprole ya tuvo avances y le pasó el BROU un listado de unos 700 productores que realizaron corrimientos de amortizaciones para la primavera de distintas líneas de créditos que tomaron en el otoño para sobrellevar los efectos de la sequía. El objetivo es que esos tamberos puedan repagar esos préstamos en plazos de 3 a 4 años.

Por lo pronto, la cooperativa decidió trasladar los vencimientos de créditos —que se habían otorgado a sus productores en el otoño— de agosto para enero próximo.

De acuerdo con la información que mensualmente publica el Banco Central del Uruguay (BCU), los productores lecheros tenían una deuda con el sistema financiero por unos US$ 205 millones, con un crecimiento de unos US$ 37 millones respecto al año pasado.

 

Pedido por tarifa plana a UTE

La SPLF le había transmitido mediante una carta dirigida al ministro y subsecretario de Ganadería que el beneficio para el sector lácteo a través de UTE con un descuento del 20% para los primeros 15 kWh se extendiera más allá del 30 setiembre. Este beneficio se viene otorgando desde hace varios años y ha sido bien recibido por parte de los productores lecheros. En una reunión que las gremiales lecheras mantuvieron con el ministro, se comunicó una respuesta afirmativa a este pedido.

Por otro lado, Hernández dijo que se transmitió en esa reunión que para que no se esté constantemente solicitando la renovación de este beneficio, que se diseñe —por parte de UTE— una “tarifa diferencial” para los productores lecheros, con un precio del kWh que se acerque “lo más posible” a la tarifa llana (la más barata) que tiene el ente en su estructura tarifaria. Eso permitiría tener cierta comodidad a los tamberos para elegir el horario de ordeñe que sea más conveniente, ya sea para los empleados como para los tamberos que gestionan directamente la explotación.