Los toros promediaron US$ 3.682, con un máximo de US$ 5.040 y un mínimo de US$ 2.640. La venta tuvo compradores presenciales y por teléfono, y hubo que sumar líneas a la transmisión.
La cabaña La Empastada realizó el pasado sábado 10 de octubre su 44º remate en Durazno, con negocios a cargo de Víctor Velazco Negocios Rurales. Se comercializó el 100% de la oferta: 47 toros, a un promedio de US$ 3.682, con un máximo de US$ 5.040 y un mínimo de US$ 2.640.
Carolina Fillat, directora de la cabaña, definió la jornada como “un remate muy divertido, ágil, con muchos compradores presenciales y por teléfono”. Hubo tanta demanda que en un momento se agregaron números a la transmisión, porque las líneas no daban abasto.
Los toros se dispersaron entre clientes de toda la vida y muchos nuevos, algo que a la cabaña “le llamó la atención para bien”. Según Fillat, los productores buscan toros con “la triple B: bueno, bonito y barato”, comparan promedios y operan en más de un remate a la vez. Uno de los compradores la llamó mientras estaba presente en otro remate.
De los 47 toros, 7 tenían 19 meses, una categoría muy buscada para el entore de vaquillonas de 15 meses.
“Sin duda estamos en plena zafra y se necesitan toros”, resumió Fillat.

