
Marcelo Fraga, gerente comercial de Copagran filial Colonia, analizó el balance comercial del trigo, el impacto de los castigos por calidad y la cautela con la que los productores encaran la nueva campaña, en un contexto de márgenes muy ajustados y falta de lluvias.
En el marco de una nueva edición de Agro en Punta, Copagran participó con presencia institucional y técnica, poniendo el foco en la competitividad del productor y el rol del sistema cooperativo. Marcelo Fraga, gerente comercial de la filial Colonia, repasó el desempeño de la última zafra de trigo, la situación comercial actual y el ánimo de los productores ante un nuevo ciclo productivo marcado por la incertidumbre climática.
¿Qué balance hacen de la participación de Copagran en la última edición de Agro en Punta?
Estamos muy contentos. Copagran estuvo presente y además disertando sobre la competitividad del productor y cómo se lo defiende desde el propio sistema cooperativo. Pusimos ejemplos claros, como lo que fue la pasada zafra de trigo, donde en políticas comerciales y liquidaciones fuimos de los que más defendimos al productor frente a los castigos por calidad, principalmente por proteína. Copagran no es solo agricultura, también tiene ganadería, nutrición, fábrica de balanceados, es multinegocio y multirrubro. Estamos en todo el litoral con sede en Montevideo, pero siempre cerca del productor. Estas instancias nos sirven para intercambiar con productores y proveedores, negociar precios, fechas de entrega y mercadería.
En el caso del trigo, ¿cómo cerró finalmente la ecuación para el productor?
Hay de todo. Al arrancar la zafra el valor estaba en el eje de los US$/t 200 y hoy la referencia es US$/t 180. Si uno toma la media, capaz que se centra más en US$/t 190. Pero cuando se descuentan los castigos por calidad, al productor le pueden quedar US$/t 172, 178 o 164, depende de la proteína. Fue un año de rendimientos altos, pero cuando uno pasa raya y descuenta insumos y costos, el margen es muy marginal. En Colonia el 80% del área es arrendada, entonces si se suma la renta y la maquinaria, sin duda que fue una zafra para apostar a la siguiente. Fue una zafra para olvidar rápidamente.
¿Qué queda por vender de ese trigo? Mucho salió rápido hacia los corrales.
En Colonia está 100% vendido. No es una zafra para especular, porque la calidad guardada no es buena. Si uno tuviera trigo mejorador o panadero podría esperar alguna oportunidad, pero no es el caso. Con estas calidades, el productor no especula, pasa raya porque necesita pagar renta y cumplir obligaciones financieras. Es muy poco lo que queda y está todo bastante conversado.
¿Cómo están viendo el arranque del nuevo ciclo productivo?
Estamos en una zona donde todavía no ha llovido. La última lluvia fue a mediados de enero para la soja de segunda. Hace tres semanas que decimos que la semana que viene llueve y no pasa. La soja es el ferrocarril que tracciona todo el sistema. Los productores están muy cautos y diversificados, algo que vienen haciendo hace años por estas situaciones de clima y mercado. Esa diversificación resguarda el sistema, pero la incertidumbre está.

