La presión sobre los ingresos de los productores está frenando la inversión en maquinaria agrícola. AGCO advirtió que el sector enfrenta la demanda mundial más débil en más de una década, afectada por los elevados costos de los insumos y la incertidumbre sobre los mercados y el comercio.
Al presentar sus resultados el 29 de octubre, el presidente ejecutivo de la compañía, Eric Hansotia, señaló un deterioro adicional de las condiciones en Latinoamérica y Europa.
Brasil muestra uno de los ajustes más pronunciados. Según estimaciones de AGCO para el conjunto de la industria, las ventas de tractores cayeron 17% interanual entre enero y setiembre, mientras que las de cosechadoras retrocedieron 38%. Las tasas de interés elevadas, las restricciones crediticias y la debilidad de la rentabilidad llevaron a postergar compras.
En Norteamérica, las ventas de tractores —excluidos los compactos— bajaron 9% y las de cosechadoras, 10%. En Europa occidental, los descensos fueron de 1% y 2%, respectivamente.
AGCO prevé que la demanda continúe bajo presión durante el resto de 2026. Aunque la ganadería, la lechería y el envejecimiento del parque sostienen necesidades de reposición, la menor rentabilidad agrícola limita las compras.
AGCO es uno de los principales fabricantes mundiales de maquinaria agrícola, con marcas como Massey Ferguson, Fendt y Valtra.


