El real y los principales indicadores de la economía brasileña sufrieron una fuerte depreciación este lunes, tras la sorpresiva reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El dólar cerró la jornada a R$ 5,416, frente a unos R$ 4,97 al cierre del viernes, después de superar transitoriamente los R$ 5,60 en la mañana.
El resultado electoral revirtió la valorización de los activos brasileños posterior al triunfo en primera vuelta del candidato opositor Flávio Bolsonaro. Los inversores habían apostado por un cambio de gobierno que trajera mayor disciplina fiscal. La reacción también alcanzó a las acciones y a las tasas de interés futuras. El índice Bovespa de la Bolsa de Sao Paulo se desplomó 13,9% el lunes a su nivel más bajo desde fines de agosto.
La atención del mercado se concentrará ahora en las señales del próximo mandato sobre el manejo de las cuentas públicas y la conformación del equipo económico.
El déficit nominal del sector público, incluido el pago de intereses, alcanzó 9,48% del PIB en los 12 meses a agosto, según el Banco Central.

Para el agro, la depreciación mejora inicialmente la competitividad exportadora: cada dólar de venta genera más reales y reduce el costo en dólares de la materia prima adquirida en la moneda local. Esto puede estimular las ventas brasileñas y aumentar la presión competitiva sobre otros proveedores, aunque no implica una baja automática y equivalente de los precios de exportación.
La soja ya mostró una primera reacción. Pro Farmer informó que el contrato de noviembre bajaba 15,25 centavos por bushel en la madrugada del lunes y tocaba un mínimo de dos meses, presionado, entre otros factores, por la expectativa de mayor debilidad del real.
En el ganado a faena, manteniendo sin cambios las referencias en reales, el promedio de los estados exportadores, situado en US$ 4,77 por kilo carcasa la semana pasada, se reduciría al entorno de US$ 4,30–4,35.
La corrección cambiaria mejora inicialmente la ecuación de la industria exportadora, aunque su permanencia dependerá de la evolución del real y de la respuesta de los precios internos de la hacienda.



