La campaña de siembra de cultivos de verano avanza con un mercado internacional de fertilizantes que ofrece señales dispares, pero sin un alivio generalizado de los costos.
Mientras la urea registra ajustes moderados en algunos destinos, los fosfatados mantienen valores elevados, especialmente el fosfato monoamónico (MAP), cuya oferta continúa ajustada.
Según el reporte de fines de octubre de Ingeniería en Fertilizantes, de Argentina, la demanda internacional opera con cautela y los compradores procuran cubrir necesidades inmediatas, evitando convalidar primas elevadas. Sin embargo, esa menor actividad no alcanza para provocar bajas importantes en todos los productos.
En los nitrogenados, el mercado presenta diferencias geográficas.
Los elevados costos del gas natural europeo sostienen los precios en la cuenca del Atlántico y favorecen la firmeza de los proveedores del norte de África. En cambio, la disponibilidad de producto chino y la ausencia de un nuevo llamado a licitación de India restan impulso a las cotizaciones en Asia y América Latina.
En Brasil, una referencia regional para las compras de fertilizantes, la urea granular se ubicó entre US$ 460 y US$ 480 por tonelada CFR —con el flete marítimo incluido—, con un descenso semanal del orden de US$ 5. Las operaciones con producto de origen no chino se concentraron en la parte superior de ese rango. El movimiento supone un alivio acotado para la fertilización nitrogenada del maíz, sin configurar todavía una tendencia bajista firme.
En los fosfatados, la resistencia a bajar es mayor. El MAP se mantuvo entre US$ 830 y US$ 850 por tonelada CFR en Brasil por novena semana consecutiva.
La escasez de oferta para entregas inmediatas, particularmente en el hemisferio occidental, permite a los vendedores sostener sus pretensiones pese a la cautela de la demanda.
El fosfato diamónico (DAP), en cambio, enfrenta una mayor presión bajista en Asia, donde el reabastecimiento y la acumulación de existencias redujeron la urgencia compradora. Esa debilidad no se ha trasladado con igual intensidad al MAP, por lo que el comportamiento de los fosfatados dista de ser uniforme.
Para la campaña de verano, el panorama deja poco espacio para esperar una reducción rápida y generalizada de la factura de fertilización. Además, el descenso de los precios de los granos puede deteriorar la relación de intercambio aun cuando los fertilizantes permanezcan estables. La evolución del gas europeo, las compras de India y la disponibilidad exportadora de China serán determinantes para saber si los ajustes recientes de la urea se profundizan o quedan limitados a movimientos puntuales.



