El gobierno resolvió un aumento de 7% en los combustibles desde abril y definió un esquema de revisión mensual, en un contexto de fuerte suba internacional del petróleo que presiona los costos del sector productivo.
El Poder Ejecutivo anunció este viernes un ajuste de 7% en los combustibles a partir del 1º de abril y, al mismo tiempo, un cambio en la frecuencia de revisión de precios, que pasarán a actualizarse de forma mensual.
La decisión fue comunicada por el ministro de Economía, Gabriel Oddone, y la ministra de Industria, Fernanda Cardona, en un escenario marcado por una fuerte volatilidad internacional.
El movimiento responde a un salto significativo en los precios del petróleo, que en marzo registraron aumentos excepcionales a nivel global, con impacto directo en los precios de referencia que utiliza Uruguay.
Según el informe oficial, los precios de paridad de importación (PPI) mostraron incrementos mucho más pronunciados que el ajuste definido por el gobierno. En particular, el gasoil registró una suba del orden de 60% en el último mes, mientras que las naftas aumentaron en torno a 35% .
De trasladarse plenamente esos valores al mercado interno, el ajuste en el gasoil habría sido cercano a 44%, muy por encima del incremento finalmente aplicado. Esta medida tendrá un impacto mensual para el Estado de unos US$ 30 millones, dijo Oddone.
En ese marco, el gobierno optó por “amortiguar” el impacto del shock internacional, limitando la suba a un máximo de 7%.Con este ajuste, el precio del gasoil 50S pasará a $ 50,63 por litro (+$ 3,31), mientras que la nafta Súper se ubicará en $ 82,27 por litro desde abril (+$ 5,39).
Ajustes mensuales y mayor seguimiento del mercado
Más allá del ajuste puntual, uno de los cambios centrales es la decisión de pasar a un esquema de revisión mensual de los combustibles, lo que implicará un seguimiento más frecuente de la evolución de los precios internacionales.
El objetivo es acompasar de forma más dinámica las variaciones del mercado energético global, en un contexto que el propio gobierno calificó como excepcional por su magnitud y velocidad.
El aumento del petróleo responde, en buena medida, a la escalada del conflicto en Medio Oriente, que generó disrupciones en la oferta global y tensiones logísticas en puntos clave del comercio energético.
Impacto en costos y señales para el agro
Para el sector agropecuario, la suba del gasoil vuelve a instalar presión sobre los costos operativos en plena zafra de verano y en la antesala de la siembra de invierno.
Si bien el ajuste quedó muy por debajo de la referencia internacional, el cambio hacia un esquema de actualización mensual introduce un nuevo elemento en la planificación, con mayor incertidumbre sobre la evolución del costo energético en los próximos meses.
En paralelo, el gobierno anunció medidas para facilitar el financiamiento del sector productivo, incluyendo líneas de crédito y extensiones de plazos, en un intento de mitigar el impacto de este escenario de alta volatilidad.

