El gobierno de Yamandú Orsi presentó este martes un conjunto de medidas de aplicación inmediata con foco en mejorar la competitividad y simplificar la operativa del comercio exterior. Los anuncios fueron realizados por el presidente junto al ministro de Economía, Gabriel Oddone.
El paquete apunta a reducir costos y tiempos para las empresas, en un contexto donde el propio Ejecutivo reconoce que Uruguay puede resultar “lento” en algunos procesos y con trabas que encarecen la operativa. En esa línea, Orsi habló de “excesos burocráticos” y sostuvo que el objetivo es mejorar la eficiencia del Estado, sin avanzar en una desregulación.
Desde el equipo económico se puso el acento en la agenda de reformas microeconómicas. Oddone descartó que la competitividad se busque por la vía del tipo de cambio y afirmó que el enfoque estará en productividad y eficiencia. “El tipo de cambio no es la variable sobre la cual nosotros vamos a trabajar sobre la competitividad”, señaló.
Las medidas anunciadas —que no requieren trámite parlamentario— implicarían un ahorro estimado de unos US$ 20 millones anuales para el sector privado, según el Ministerio de Economía.
Entre los principales cambios, se elimina la intervención previa de la DGI en operaciones de comercio exterior, sustituyéndola por una mayor coordinación con Aduanas. Esto debería traducirse en menos requisitos, menor carga administrativa y reducción de costos logísticos.
También se avanza en la digitalización total de los procesos, eliminando el uso de documentación en papel y concentrando los trámites en la Ventanilla Única de Comercio Exterior.
En materia financiera, se introducen facilidades para importadores, que ya no deberán pagar las mercaderías antes de retirarlas, sino que contarán con un plazo de hasta 30 días. Esto apunta a aliviar el costo financiero y mejorar la liquidez de las empresas.
Por último, se reducen costos y plazos en la operativa aduanera. Se elimina el precinto electrónico en determinados casos, se acortan de 210 a 30 días los plazos de devolución de tributos a exportadores calificados y se limitan las inspecciones físicas a operaciones de riesgo, bajo criterios de análisis previo.
El enfoque general del paquete busca agilizar la operativa, reducir costos y mejorar la inserción internacional, en un contexto donde la competitividad sigue siendo uno de los principales desafíos para los sectores exportadores.
