El Poder Ejecutivo sostiene la estrategia de amortiguación iniciada en abril, con precios que vuelven a ubicarse por debajo de lo que hubiera correspondido según la referencia internacional que determina la paridad de importación.
El Poder Ejecutivo dispuso mantener sin cambios los precios de los combustibles a partir del 1° de setiembre, según informó este lunes 31 mediante un comunicado Presidencia.
Los precios máximos de venta al público quedaron establecidos en $ 88,67 por litro para la nafta Súper, $ 58,68 por litro para el gasoil 50S y $ 93,56 por kilogramo para el supergás (GLP).
El comunicado indicó que la decisión mantiene "la estrategia adoptada desde abril para amortiguar en el mercado interno las variaciones provocadas por los precios internacionales del petróleo", originadas por el conflicto en Medio Oriente, y ratificó el criterio de aplicar ajustes graduales para dar estabilidad a los consumidores.
Según la referencia informada por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) de paridad de importación (PPI), los precios de venta al público hubieran justificado valores de $ 89,54 por litro de nafta Súper, $ 73,18 por litro de gasoil 50S y $ 98,96 por kilogramo de GLP, todos por encima de los precios que finalmente regirán.



