Durante las dos últimas semanas, y de acuerdo con lo proyectado por Panorama Forestal, la celulosa de fibra corta en los principales puertos asiáticos se aproximó a los US$/t 850, alcanzando precios históricos. Por su parte, la celulosa de fibra larga continuó cotizando a valores elevado, pero no registró aumentos, sino que mantuvo un comportamiento estable.

¿Por qué se da esta suba de precios imprevista?

El mercado, hacia fines de 2021, preveía un año con precios alcistas pero un comportamiento moderadamente estable, situación que no ocurrió. Los atrasos que se generaron en los primeros meses de 2022 son el primer factor alcista y promotores de la situación que se está viviendo hoy.

Como segundo punto está la posible reactivación en China, donde los productores están pujando la demanda y los vendedores de celulosa tienen stocks moderadamente bajos. Esto también impulsa los precios de reventa a nivel interno.

Y, por último, los productores sudamericanos, en un contexto de demanda fortalecida en Europa y otros países, decidieron impulsar la suba de precios —que lograron concretar— y la celulosa de fibra corta llegó a cotizar US$/t 844 durante la última semana.

 

¿Qué se puede esperar para los próximos meses?

Si bien las alzas que se han registrado, tanto en el viejo continente como en China, parecerían ser indicadores de fortaleza, las expectativas de Panorama Forestal son que el mercado tienda a la baja, porque una desaceleración económica está a la vuelta de la esquina.

Así mismo, los márgenes de los productores de cartón, papel, tissue y otros derivados de la celulosa están acortándose mucho y esto tiene mucha fuerza sobre el precio de la materia prima.

A su vez, a partir de mediados de julio o en agosto se entra en una época de baja demanda estacional que, sumado a lo anterior, configuraría un escenario bajista a partir del tercer trimestre del año.