En un comunicado distribuido a sus productores remitentes el lunes 6 de enero, frigorífico Sirsil advirtió sobre “el incumplimiento de los requisitos sanitarios necesarios para la exportación de carne a la República Popular de China, uno de nuestros mayores mercados”.
La empresa agregó que con fecha 2 de enero el Ministerio de Ganadería los notificó sobre “irregularidades detectadas por las autoridades sanitarias” de China, por “la presencia en carne de fluazurón, un inhibidor del crecimiento de garrapatas”.
La habilitación de Sirsil para la exportación a China no fue suspendida, pero quedó en lo que se denomina “canal rojo”, que implica el análisis más frecuente de la mercadería exportada a ese destino.
En la misiva, firmada por la encargada de Calidad de la empresa, Ivana De Freitas, y por su gerente general, Gabriel Slinger, expresan que la “irregularidad implica un riesgo para la salud del consumidor, y trae consigo importantes pérdidas económicas por devolución de la mercadería”.
En base a ello, solicitan a los productores “la toma de consciencia respecto al uso indiscriminado de estos productos, a fin de evitar cualquier tipo de reincidencia”.
Este tipo de productos en general tiene un tiempo de espera para enviar los animales a faena que no debe ser menor a los 90 días.