Gabriel Montiel, propietario de la cabaña La Armonía en el sur de Misiones, Argentina, se dedica a la cría de ovinos desde el campo hasta el plato —porque tiene un restaurante donde sirve platos elaborados con los corderos que allí mismo se producen— ha recurrido a la hidroponía para producir forraje para sus ovejas debido a la falta de pasto suficiente por la sequía y al elevado costo de balanceados, según informó el programa “Bichos de Campo” en el vecino país. Montiel ha estado ensayando con un singular sistema hidropónico desde hace unos meses para tener un forraje adicional que le permita suplementar a sus animales.

 

La hidroponía como solución

Montiel recurrió a la hidroponía después de enfrentar problemas de sequía y altos costos de forrajes. Él muestra tres raras y largas construcciones hechas de madera de eucaliptus, elevadas y cubiertas por plástico negro, donde se ubican una serie de bandejas donde se produce brotes hidropónicos.

El sistema hidropónico de Montiel es simple. Las bandejas se cargan con semillas de maíz u otro cereal, se cubren con agua que circula de modo permanente hasta que comienzan a aparecer cientos de brotes que forman una suerte de “pan de pasto” que se cosecha de una sola pieza, se divide en trozos que luego se distribuyen en los comederos de las ovejas.

 

Los beneficios del sistema hidropónico

El productor ha logrado tener un sistema hidropónico desarrollado para 250 cabezas de ganado. Los ovinos comen allí las pasturas disponibles y eventualmente reciben algún suplemento cuando hace falta. Con la sequía, esta necesidad se convierte en una constante.

Montiel ha logrado tener una aceptación espectacular por parte de los animales al ofrecerles el 4% de su peso con hidroponía.

Para tener una oferta suficiente de estos pocos módulos hidropónicos, cada una de las tres bateas construidas en La Armonía tiene 20 metros de largo por 2 de ancho, y esa plataforma se secciona en tramos de un metro. Luego, quedan cuarenta espacios bien demarcados, por metro cuadrado Montiel pone 12 kilos de grano de maíz y a los 13 días levanta 50 kilos de verde con granos de maíz.

El pan de forraje incluye por supuesto las raíces, por lo que el peso final de la ración multiplica por cuatro veces el de los granos volcados originalmente. El producto final se proporciona a las ovejas con tractor y acoplado y se lleva directamente al campo sin feedlot.