Para Juan Foderé, director y gerente general de Fadisol, claramente el “panorama más complejo” por el déficit de lluvias está recayendo sobre la ganadería y el campo en general porque las “aguadas” en su zona de influencia están “muy comprometidas” o “desparecieron”, mientras que los cultivos de verano “están aguantando y esperando el agua”.

En diálogo con Panorama Agrícola, el agricultor coloniense comentó que las escasas lluvias de 5 o 7 mm que se registraron en algunas zonas fueron “absolutamente insuficientes”. Foderé indicó que el área de cultivos de verano comprometidos por la seca está básicamente acotado a una superficie bastante reducida de maíz de primera. En tanto, en el caso de los maíces de segunda como las sojas el escenario aún no es crítico, pero es clave que se confirmen los pronósticos de lluvias para los próximos días para no comprometer su potencial productivo. “Lo que está sembrado está bien, nacido, y se implantó con buena humedad”, indicó.

El gerente general de Fadisol comentó que actualmente el nivel de actividad para la venta de la cosecha de verano es bajo, aunque seguramente comenzará a moverse desde fines de enero y principios de febrero si es que llegan las lluvias. Foderé indico que el porcentaje de venta promedio debe rondar hoy los 500 kg por ha, que básicamente se hizo para cubrir los costos de siembras y/o rentas.

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