Vietnam ajustará a la baja su plan de exportaciones de arroz a partir de 2026, en un contexto internacional caracterizado por alta competencia, exceso de oferta global y presiones crecientes en los segmentos de precios bajos y medios. La decisión fue confirmada el viernes 16 de enero por Do Ha Nam, presidente de la Asociación de Alimentos de Vietnam (VFA), y responde tanto a factores de mercado como a una reorientación estratégica del sector arrocero del país.
Según adelantó el directivo, en 2026 Vietnam prevé exportar alrededor de 7 millones de toneladas de arroz, lo que implica una reducción de 1 millón de toneladas respecto a 2025. El ajuste se profundizará en los años siguientes, con una trayectoria descendente que apunta a cuatro millones de toneladas en 2030.
La medida se enmarca en la Decisión 583, emitida por el Primer Ministro en mayo de 2023, que establece un cambio de enfoque hacia la mejora de la calidad, el incremento del valor agregado y una mayor inserción en segmentos de alta gama.
Do Ha Nam explicó que el recorte no obedece únicamente a la coyuntura internacional, sino a la necesidad de fortalecer la competitividad estructural del arroz vietnamita.
En ese sentido, identificó como destinos prioritarios a Japón, la Unión Europea, Estados Unidos, Australia y Oriente Medio, mercados que valoran la calidad y donde el arroz ST25 de Vietnam ha logrado posicionarse por su buen desempeño comercial y precio competitivo.
Las cifras recientes muestran una evolución descendente en los volúmenes y valores exportados. En 2025, Vietnam colocó en el exterior 8,06 millones de toneladas de arroz, con ingresos superiores a 4.100 millones de dólares, lo que representó caídas de 10,8% en volumen y 27,6% en valor respecto a 2024.
Ese año, el país había alcanzado un récord histórico, con exportaciones por 9,2 millones de toneladas y una facturación de 5.800 millones de dólares.


