
En 2025 la faena de novillos de 2-4 dientes fue la más baja desde 2020. No es poca cosa, porque es la categoría que sostiene la faena de vacunos en el país. Este año la situación se revertirá y es probable que, cuando se le pase raya, se esté en un récord de animales de esta categoría arribados a la industria frigorífica.
El descenso en la disponibilidad de animales de esta categoría en 2025 era esperable. Se trató de la generación de la sequía, inferior a la de los años anteriores (y posteriores) y de la que una porción relativamente elevada se exportó en pie.
El año pasado se procesaron 570 mil novillos de 2-4 dientes, 134 mil menos que el récord de 2022 y bajando por tercer año consecutivo. Esto fue parcialmente compensado por un aumento en la faena de otras categorías, tanto de animales más añosos (retrasados en su terminación por la propia sequía y los excesos hídricos de 2024) como novillitos diente de leche.
Para este año todo indica que se dará un significativo crecimiento en la disponibilidad de novillos de 2-4 dientes a faena. Primero, porque se trata de la generación récord nacida en 2024 y contabilizada a mediados de 2025, con más de 3 millones de terneros. Segundo, porque las condiciones del negocio alientan una aceleración de la terminación de los animales jóvenes, dada la avidez de la industria de hacerse de materia primera para aprovechar las buenas condiciones de colocación en el mercado internacional. Y tercero porque, aunque la exportación en pie fue fluida el año pasado, con más de 370 mil cabezas embarcadas, esta se nutrió de una amplia gama de categorías y la cantidad de terneros no fue grande.
Esta relativa abundancia de animales jóvenes seguramente mantendrá la relación de reposición en niveles relativamente favorables para los invernadores o corrales de engorde.
Considerando la disponibilidad de novillitos jóvenes, junto a la avidez de los corrales (y de los frigoríficos) de hacerse de estos animales, es probable que cuando se le pase raya al año se esté en una faena de cerca de 750 mil novillos de 2-4 dientes, una cantidad récord para el país que, si las condiciones del negocio siguen siendo favorables, se mantendrá en los próximos años.

