Las importaciones chinas de carne vacuna brasileña sufrieron una fuerte contracción en abril, alcanzando el nivel más bajo en 11 meses, desde mayo de 2025.
De acuerdo con datos del GACC, llegaron desde Brasil en abril 100,8 mil toneladas de carne vacuna congelada, casi 40 mil menos que en marzo y menos de la mitad de las 211 mil toneladas de enero.
El descenso del volumen que llegó desde su principal proveedor fue la razón de la caída en las importaciones globales, de casi 33 mil toneladas respecto a marzo, a 208,7 mil toneladas.
Sin embargo, en el acumulado de los primeros cuatro meses del año las importaciones de carne brasileña superan ampliamente a las del año pasado, con un aumento de 54% a 613 mil toneladas, en tanto los operadores apuran la operativa para captar la mayor proporción de cuota posible.
Las importaciones desde otros proveedores como Australia y Argentina también crecen en dos dígitos porcentuales en la comparación anual. Australia más que duplicó sus embarques de carne enfriada —aunque igualmente es un volumen poco significativo—, a la vez que aumentó 36% las de carne congelada desosada y 22% las de congelada con hueso.
En el caso de Argentina, las importaciones de congelado con hueso en el cuatrimestre crecieron 22% anual y las del congelado desosado 16%.
En cuatro meses Brasil cumplió 55% de la cuota
Tal como se esperaba, la relativamente exigua cuota que China le asignó a Brasil y Australia hace que los volúmenes de ambos países se estén completando a un ritmo acelerado.
En el caso de Australia, entre enero y abril ingresaron a China 143 mil toneladas, 70% de su cuota de 206 mil tons. En la feria del SIAL en Shanghái la semana pasada se daba cuenta de que hasta mediados de mayo ya se había alcanzado 80% del cupo.
Brasil utilizó 55% de la cuota en el cuatrimestre, con 613 mil toneladas. Aunque el ritmo es acelerado, los datos de las últimas semanas indican una moderación y es lo que ahora lleva a pensar que se contará con cuota disponible al menos hasta los embarques de mediados de julio.

Argentina lleva un uso de 35% de su cuota de 511 mil toneladas, en tanto que la posición de Uruguay y Nueva Zelanda es más cómoda, con 19% y 18% respectivamente. Esto indica que, como se esperaba, ambos países podrán trabajar sin apuros dentro de la cuota en el correr del año y muy difícilmente la lleguen a cumplir. En ambos casos deberían más que duplicar el ritmo de exportaciones del primer cuatrimestre para completar el cupo. Aunque en el caso de Uruguay la expectativa es que la producción aumente con el avance del segundo semestre, las ventas a China deberían pasar de 15 mil en ene-abr a 33 mil toneladas mensuales en lo que resta del año.



