
Las expectativas para el entore que se está desarrollando en esta campaña 2025/26 presentaban buenas expectativas, en especial en la mitad norte del país, donde las condiciones forrajeras y, por ende, del rodeo de cría, son excelentes.
Sin embargo, los primeros resultados objetivos sobre la tasa de preñez y las vacas en anestro en esa región del norte, aunque claramente se ubican por encima de los resultados promedio de los últimos 15 años, son inferiores a los de los dos entores anteriores. La visión de que un excelente resultado en el norte compensaría magras preñeces en las zonas castigadas por la sequía (especialmente en el sureste) no se estaría confirmando.
Promediando el entore, el Dr. Guillermo De Nava realiza un monitoreo en las vacas de cría paridas para determinar qué proporción está preñada, cuántas ciclando y cuántas en anestro (ser superficial o profundo), de manera de establecer estrategias diferenciales de alimentación que permitan apuntalar a quienes vienen más atrasadas para darles la posibilidad, ya sea mediante destete temporario o precoz, de que queden preñadas en el último tramo del entore.
En 2025/26, la proporción de vacas preñadas promediando el entore fue de 21,8%, lejos de los picos de los dos entores anteriores (35,5% y 44,8%) y también por debajo del 25% de promedio desde que se realiza el trabajo.
A su vez, las vacas en anestro fueron 30,6% del total, la mayoría (21,1%) en anestro profundo. Este dato es levemente inferior al promedio histórico de 22,2% e inferior a los dos entores anteriores.
En su trabajo, De Nava sostiene que “la cantidad de vacas con cría al pie preñadas en los primeros días de la estación reproductiva continuó bajando cuando comparamos los últimos tres entores, por lo que la calidad de las preñeces obtenidas se ha ido deteriorado con relación a los servicios anteriores. Este hallazgo permite afirmar que, para el global de los predios monitoreados, la fecha de parición en la primavera 2026 no será tan concentrada como en las dos pariciones precedentes, lo que puede repercutir en el peso de los destetes en el otoño 2027.”
Consultado por Informe Tardáguila acerca de la posibilidad de que, por tercer año consecutivo, se llegue a una preñez a nivel país del entorno de 80% (en el Talle de Preñez de INIA), De Nava fue cauto. Consideró que “la tasa de preñez va a ser mejor a la histórica y posiblemente similar a la del año anterior”, pero agregó que “hay algunos aspectos que pueden traccionar negativamente: menos concentración de vacas pariendo temprano en la primavera 2025 en comparación a la primavera 2024 y algunas regiones del país en donde la lluvia fue más escasa, caso del este del país”.

