En Uruguay, la vieja dicotomía campo ciudad, continúa siempre presente, donde se escucha desde las gremiales que “si al campo le va bien, al país le va bien” y desde parte de la sociedad urbana está el mensaje de “los malla de oro”, “los de las cuatro por cuatro” o “los terratenientes del campo”, y en ese encuentro de visiones tan diferentes de la sociedad sobre el sector productivo nacional, la balanza se inclina hacia lo urbano.

 

Walter Baethgen, vicepresidente del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), sostuvo que “es un problema serio, un tema más cultural, porque los uruguayos somos de perfil bajo”. Desde su punto de vista existen varias formas de cambiar esa visión del agro, “simplemente hay que contar la verdad, sin hacer ninguna alharaca, sin hacer ninguna exageración”.

El profesional señaló que “vivimos en un mundo que es cada vez más urbano” y que “en Uruguay la población rural es menos del 5%, lo que no quiere decir que sea la población que tiene contacto con el campo. Digamos que hay más, 10% capaz, pero hay un 90% de uruguayos que no saben lo que es el campo y ni se lo imaginan”.

“La imagen distorsionada, de las cuatro por cuatro, de que son terratenientes, hay una imagen que no es buena del campo” indicó Baetghen y remarcó que “el campo es fundamental” para la sociedad y sostuvo que “falla mucho la comunicación, no hemos sido capaces de comunicar bien, explicar cómo es la producción agropecuaria, qué quiere decir producir alimentos para el mundo” agregó.

El vicepresidente de INIA recordó que “Uruguay produce alimentos para diez veces más personas de las que viven” en el país. Donde la actividad agropecuaria “no es solamente el productor agropecuario produce maíz, es que produce el maíz que alimenta una gallina y además tiene un fletero que maneja el camión, o sea, hay toda una cadena, toda una serie de actividades desde el mecánico del pueblo, que dependen, que viven, que se favorecen, si al campo le va mejor”.

Baetghen dijo que “esa es una de las cosas que me encantaría poder encontrar la manera de comunicar mejor”. En este sentido, señaló que el mensaje debe ser “la verdad, sin ninguna mentira, sin alharaca, decir esto que usted se imagina del campo no es el campo” y destacar que el sector agropecuario “son 30.000 productores ganaderos, que son familiares, que producen de esta manera y que cuidan el campo natural y que cuidarlo es tener más pájaros y tener más insectos y tener más biodiversidad”.

 

Porteras afuera

En una visión más global, en los mercados a los cuales Uruguay tiene que salir a vender esos productos, la demanda por sostenibilidad, cuidado con el medioambiente, el cuidado de la biodiversidad, el bienestar animal, son temas que toman cada vez una mayor relevancia en las sociedades. Baetghen dijo que “Uruguay va a ser un país observatorio para el mundo en ganadería sostenible”.

Afirmó que “tenemos suficientes datos” para demostrarle al mundo, que es un país es sostenible y cuidadoso con el medioambiente. Al respecto, recordó que hace algunos años atrás, “Bill Gates escribió un blog diciendo, hace cuatro o cinco años, que la única esperanza que tiene el mundo de parar con el cambio climático es que la gente deje de comer carne” y que la respuesta de Uruguay, a través del Ing. Fernando Mattos, fue enviarle dos cartas diciéndole que “no todo el mundo no produce carne igual” y lo invitó a conocer el sistema de producción de nuestro país.

Baetghen dijo que de esta manera se logró la visita al país de la Fundación Gates, en la cual participó “el número uno de su programa de ganadería del mundo, el número dos de ese programa, y a una persona que es muy cercana a Bill Gates”. Ante esta visión “lo que hicimos fue simplemente sacarlos a conocer la realidad uruguaya. No hicimos nada raro”.

Explicó que se realizó la visita “al campo de un productor familiar, un buen productor, pero nada raro, nada del otro mundo, después los llevamos a la Central de Pruebas de Kiyú, donde hay un aparato que mide metano, después fuimos a INIA La Estanzuela, donde hay un experimento que tiene 60 años de vida, no podían creer que el experimento fuera más viejo que ellos, y los llevamos a la plataforma de salud animal que hay en La Estanzuela”.

Uruguay trato de mostrar que “es un país que hace las cosas bien, que tiene un sistema democrático muy fuerte, donde el Ministerio de Agricultura habla con el Ministerio de Ambiente para medir la huella ganadera, cosa que en el mundo no existe. Donde había gente trabajando muy bien a nivel de INIA en Salud Animal”.

El resultado de la visita es que nuestro país va a ser “el Observatorio de Ganadería Sostenible”, donde “cuando venga gente de Uganda o de Kenia o de un país africano, lo que va a hacer es tratar de entender cómo hizo Uruguay, que estaba hace 50 años donde está hoy ese país africano, para llegar a donde está hoy”. Esa va a ser nuestra “mejor carta de presentación” en el mundo, sostuvo el vicepresidente de INIA.

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