
Tras la gira oficial a China junto al presidente Yamandú Orsi, el director de Conaprole Juan Parra destacó el avance en la agenda comercial asiática, la opción de integrarse al RCEP y el impacto que podría tener en el acceso a mercados. En paralelo, analizó la recuperación reciente de los precios internacionales y el escenario local, donde el productor percibe hoy US$ 0,42 por litro.
La reciente misión oficial a China, encabezada por el presidente Yamandú Orsi e integrada por autoridades de gobierno y representantes del sector privado, dejó señales relevantes para la lechería uruguaya. Desde la visión de Conaprole, uno de los principales resultados fue la posibilidad concreta de que Uruguay participe como país observador en el RCEP (Regional Comprehensive Economic Partnership), el bloque comercial más grande del mundo, integrado por 15 países de Asia y Oceanía, entre ellos China, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda.
Para la cooperativa, el ingreso a ese esquema comercial representaría una "oportunidad estratégica de mediano plazo", valoró Parra.
Si bien no implica automáticamente una desgravación inmediata de aranceles, sí abre un proceso de integración que podría culminar, tras etapas de transición, en mejores condiciones de acceso para productos lácteos uruguayos en una región que concentra buena parte del crecimiento de la demanda mundial.
Una agenda que va más allá de la cuota
En el plano estrictamente bilateral, la expectativa de avanzar en una eventual cuota libre de arancel para leche en polvo de 50 mil tons no logró concretarse durante la misión. Sin embargo, desde Conaprole se valoró la posibilidad de instalar nuevamente el tema en la agenda y fortalecer los vínculos institucionales.
Además de los contactos comerciales, la delegación visitó plantas industriales y mantuvo reuniones con autoridades y empresas del sector lácteo chino. "El objetivo fue explorar oportunidades concretas de negocios, particularmente en quesos y productos con mayor valor agregado, en un mercado que avanza en el desarrollo del comercio electrónico y en la diversificación de canales de distribución", explicó Parra.
China sigue siendo un actor central, aunque la competencia es intensa y Uruguay enfrenta una desventaja arancelaria frente a Nueva Zelanda. En ese contexto, cualquier avance en acuerdos comerciales cobra una relevancia estratégica.
Recuperación de precios y señales para el productor
En paralelo a la agenda internacional, el mercado lácteo global mostró en las últimas semanas una recuperación luego de la fuerte corrección registrada meses atrás. Tras tocar pisos que generaron preocupación en toda la cadena, las subas en las últimas licitaciones internacionales aportaron algo de alivio.
Leche en polvo consolida recuperación en GDT Pulse de Fonterra
Esa mejora permitió concretar algunos negocios a valores superiores a los observados en el peor momento de la caída, lo que da mayor previsibilidad para la colocación de la producción de otoño. No obstante, el escenario sigue siendo sensible a la evolución de la oferta en los principales países exportadores y a la demanda asiática.
A nivel local, el precio al productor se ubica actualmente en el entorno de US$ 0,42 por litro, pero sigue condicionado por la volatilidad internacional y por factores internos como el tipo de cambio. La falta de lluvias en varias regiones lecheras agrega un componente de incertidumbre adicional, especialmente en un momento clave para la siembra de otoño y la planificación forrajera.
Brasil: un socio con altibajos
En cuanto al comercio regional, Brasil continúa siendo el socio comercial más relevante para la lechería uruguaya. Sin embargo, en los últimos meses el flujo de negocios se ha reducido de forma significativa, dijo Parra.
El incremento de la producción brasileña, junto con medidas internas y licitaciones nacionales que priorizan el abastecimiento doméstico, limitaron el espacio para las exportaciones uruguayas. Se trata de una dinámica recurrente en la relación bilateral: Brasil alterna períodos de fuerte demanda con momentos de retracción vinculados a su propio ciclo productivo.
Desde la visión de Conaprole, la expectativa es que, hacia el otoño, una eventual moderación de la producción brasileña vuelva a generar oportunidades comerciales.