Con mejores precios para la carne y la lana, y una oferta cada vez más ajustada, el rubro ovino atraviesa un momento que no se veía desde antes de la pandemia. Desde cabaña La Empastada, Carolina Fillat analiza el escenario y detalla la propuesta para la zafra 2026.

La recuperación de los valores internacionales de la lana, una demanda firme por carne ovina y un stock en retroceso están reconfigurando el negocio lanar en Uruguay. En ese contexto, la Ing. Agr. Carolina Fillat, directora de cabaña La Empastada, observa un renovado interés de los productores y un inicio de zafra que llega con expectativas altas, tanto por precios como por genética.

¿Cómo analizan desde la cabaña el momento que atraviesa hoy el rubro ovino? ¿Hay una buena coyuntura por precios en carne y lana?

Sí, estamos viviendo un momento alentador tanto para la carne como para la lana, algo que no se veía desde antes de la pandemia. La demanda mundial de lana, sobre todo desde China —que este año presupuestó el cambio de uniformes de toda su fuerza policial—, junto con la escasa oferta desde Australia y otros orígenes, viene traccionando los valores al alza. Eso ya se reflejó con claridad hacia fines del año pasado.

También fue notorio porque China mantuvo su actividad con fuerza en un momento en el que el resto del mundo ya empezaba a bajar el ritmo, dado que su Año Nuevo no coincide con el nuestro. El mercado, además, sigue firme y hace muy poco se dio otra suba en lanas finas.

El otro día recordábamos que en 2019 estuvimos buscando ovejas para poblar un campo y, en ese momento, el mercado de la lana ya venía siendo alentador. En los remates de esa zafra pujábamos ovejas Merino hasta US$ 155 y las dejábamos porque terminaban superando los US$ 200; había una verdadera fiebre por las ovejas Merino finas. Pensamos que este año puede pasar algo similar, o incluso más acentuado.

El stock ovino cayó de forma importante. El año pasado, aprovechando el buen precio de la carne, se faenó cerca de un 50% más de ovejas que el año anterior.

Si en aquel momento había que recorrer kilómetros para encontrar lotes de calidad, hoy directamente hay que aprovechar las pocas oportunidades que se presenten.

Es muy interesante ver que volvió a instalarse entre los productores el razonamiento de que, comprando una oveja y vendiendo su lana y el cordero a los valores actuales, se recupera la inversión en un año, dejando además una ganancia. Es un cálculo simplificado, pero refleja que el rubro vuelve a verse como atractivo.

¿En qué atributos de la raza hace foco la cabaña para el progreso genético?

La cabaña sigue convencida de que el rumbo del rubro ovino pasa por animales con finura, sin descuidar calidad y cantidad de lana, y con gran tamaño corporal, para asegurar kilos de carne y kilos de lana. Con ese enfoque dual, La Empastada maneja su majada de Merino Dohne como una raza pensada en la carne, pero buscando siempre mejorar el vellón para que sea fino, pesado y de calidad.

En la majada de Merino Australiano, el esfuerzo histórico ha sido seguir afinando, sin descuidar el tamaño corporal.

Para eso, en los últimos años hemos utilizado intensamente carneros del consorcio Crilu, del cual mi padre fue uno de los integrantes fundadores y al que siempre le dio mucha importancia, adquiriendo reproductores tanto en el sorteo anual como en licitaciones y en ventas de semen congelado.

El tamaño corporal no solo nos importa por la producción de carne, sino también por su relación con la fertilidad y la adaptación al medio.

Hay trabajos que muestran que ovejas de mayor tamaño destetan más corderos y, además, al seleccionar animales grandes también se seleccionan animales más resistentes a los parásitos gastrointestinales, ya que estas variables están altamente correlacionadas.

¿Cómo han visto este arranque de zafra? ¿Se percibe mayor optimismo?

El optimismo se nota. Ya hemos tenido llamadas y consultas, aunque la zafra, si bien se ha venido adelantando, recién está arrancando. Para este fin de semana ya hay varios remates anunciados y, por la agenda de actividades publicada, se percibe un dinamismo importante.

¿Cómo será la oferta de La Empastada este año?

Este año comenzamos la zafra el martes 3 de febrero, por sexto año consecutivo, con el remate en Parada Fariña, Artigas. Allí ofreceremos 250 Merinos. La oferta incluye 38 borregos Merino Dohne de dos dientes, con una finura promedio de 16 micras (mínimo de 13,8); 62 borregos Merino Australiano de dos dientes, tanto Poll Merino como astados, con un promedio de 15,9 micras y un mínimo de 13,4; además de 161 ovejas y borregas de ambas razas seleccionadas.

Se destaca especialmente el lote de borregas, que son hermanas de los carneros presentados, con informe de Flock Testing y una finura promedio de 15 micras.

El catálogo, con video individual de cada carnero, ya está disponible en nuestra web (www.laempastada.com), al igual que la app, donde se pueden realizar las preofertas. El remate estará a cargo del escritorio Otto Fernández, con financiación propia y transmisión por ClicRural.

La segunda actividad será el remate anual en la propia cabaña, el sábado 14 de febrero, en Ruta 19, km 35, Durazno.

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