La elevada incidencia de ramularia en los cultivos de cebada del sur del país genera preocupación por sus posibles consecuencias sobre el rendimiento y la calidad del grano.
El ingeniero agrónomo Carlos Ramírez, de Sofoval, en Colonia Valdense, advirtió que la enfermedad tuvo un avance extremadamente agresivo, incluso en chacras que habían recibido tratamientos con fungicidas.
“Cultivos que veías bastante bien, en cuatro o cinco días estaban marrones, hasta la hoja bandera”, describió el técnico. Según explicó, el problema se presentó incluso en cebadas que habían recibido un par de aplicaciones de fungicidas de buena calidad.
La situación genera incertidumbre sobre el llenado de grano y sus consecuencias sobre el calibre de la cebada cervecera. Ramírez anticipó posibles problemas por una elevada proporción de granos de segunda y bajos calibres, además de eventuales alteraciones en los niveles de proteína, aunque aclaró que todavía es temprano para determinar su magnitud.
El riesgo comercial es especialmente importante para la cebada cervecera, que podría enfrentar elevados niveles de rechazo y terminar destinada al mercado forrajero. “Puede ser un combo de esta zafra”, advirtió.
Las condiciones climáticas favorecieron la enfermedad, con abundante nubosidad y lluvias frecuentes y de escasa intensidad. Los cultivos se encuentran espigados y en pleno llenado de grano, por lo que todavía resta una etapa decisiva para definir su rendimiento.
En contraste, prácticamente no hubo presencia de roya, tanto en cebada como en trigo.
Respecto al trigo, Ramírez señaló que los cultivos presentan un buen estado general, aunque existe preocupación por la incidencia de fusarium. Las condiciones de octubre fueron especialmente favorables para esta enfermedad y hubo una demanda muy elevada de fungicidas preventivos, hasta agotar los productos disponibles en el mercado. Todavía es temprano para evaluar los resultados de las aplicaciones y determinar si habrá daños significativos.
En colza, las siembras tempranas muestran un muy buen desarrollo, mientras que las tardías presentan una situación más irregular. En el sur todavía hay muchas chacras en floración y la cosecha demorará en comenzar, a diferencia del norte, donde ya se iniciaron las primeras trillas, con comentarios de buenos rendimientos.



