La preocupación por las condiciones climáticas que puedan presentarse durante noviembre está llevando a los productores del sur del país a planificar un inicio más temprano de la siembra de soja.
En la zona de Colonia Valdense, el ingeniero agrónomo Carlos Ramírez, de Sofoval, estima que las primeras labores podrían comenzar la próxima semana, adelantándose al calendario habitual.
Según el técnico, existe la intención de aprovechar las condiciones actuales de humedad y disponibilidad de suelo ante el riesgo de que más adelante se presenten dificultades para ingresar a las chacras.

Habitualmente, en la zona la siembra de soja toma impulso hacia mediados de noviembre, pero este año se espera un comienzo anticipado.
En cuanto al maíz, los cultivos implantados presentan en general un buen nacimiento y una adecuada población de plantas, aunque la falta de radiación solar de las últimas semanas provocó un marcado amarillamiento.
“Los maíces los veías todos lindos, bien nacidos, pero amarillos. Todas las hileritas medio amarillonas”, describió Ramírez, quien atribuyó buena parte de esa situación a la escasez de luz solar por la persistencia de días nublados.
Sin embargo, las condiciones comenzaron a mejorar en los últimos días y los cultivos muestran señales de recuperación, recuperando gradualmente su coloración verde.
Paralelamente, comenzaron las primeras aplicaciones de urea en etapas muy tempranas de desarrollo. Ramírez explicó que numerosos productores buscan estimular el crecimiento de los maíces y superar rápidamente el amarillamiento observado.
Por otra parte, el sorgo continúa perdiendo presencia en los planteos agrícolas de la región. Según el técnico, su superficie viene disminuyendo año tras año y todo indica que volverá a retroceder en esta campaña. “Este año parece que va a desaparecer”, comentó, reflejando la escasa intención de siembra que observa en la zona.


