El hundimiento de un buque cargado con maíz ucraniano cerca de Odesa, el deterioro de los cultivos europeos y una nueva tanda de compras chinas de soja marcaron el rumbo de una semana en la que el petróleo subió 3,22% por el resurgimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
La soja fue la gran ganadora de la semana en Chicago, donde los contratos agosto y septiembre subieron 3,61% y 3,92%, hasta US$ 458 y US$ 456 por tonelada.
El maíz no se quedó atrás: septiembre y diciembre avanzaron 4,39% y 4,28%, cerrando en US$ 183 y US$ 192. El trigo, en cambio, cerró con saldo mixto: retrocedió en Chicago pero subió en Kansas, en medio de una toma de ganancias de los fondos que contrastó con la firmeza de fondo que sigue marcando el Mar Negro.
Trigo: pesa más la guerra que la toma de ganancias
Las posiciones septiembre y diciembre de Chicago cedieron 0,69% y 0,61%, hasta US$ 249 y US$ 256, mientras que en Kansas sumaron 1,77% y 1,98%. El principal fundamento sigue siendo el conflicto en el Mar Negro: Rusia prohibió el fondeo de buques sin defensa antiaérea en dos puertos clave del Mar de Azov, y el Estrecho de Kerch —por donde sale un cuarto del trigo ruso— permanece prácticamente paralizado tras los ataques ucranianos con drones. A eso se sumó una restricción nocturna a la navegación en Novorossiysk, el mayor puerto ruso por volumen.
"El cierre de Novorossiysk genera mucha inquietud, porque se sabe cuándo empieza pero no cuándo termina", señaló un comerciante europeo consultado por Reuters.
La consultora SovEcon redujo de 2 a 1,50 millones de toneladas su proyección de exportaciones rusas de julio y recortó también la estimación de cosecha, de 88,90 a 88,30 millones de toneladas.
Soja: el aceite y China sostienen la firmeza
El aceite de soja fue protagonista: pese a una leve baja semanal, acumula una suba de 61% en lo que va del año, impulsado por la demanda del biodiésel estadounidense.
China, mientras tanto, ya reservó 1,006 millones de toneladas de la soja nueva, y acumula compras por 2,26 millones de toneladas del ciclo 2026/2027. El clima seco y caluroso en el Medio Oeste, justo en plena floración, también aportó al ánimo comprador.
Maíz: castigado por el clima europeo
FranceAgriMer redujo del 40% al 38% la proporción de maíz francés en estado bueno o muy bueno, muy por debajo del 69% de un año atrás. El USDA proyecta que la Unión Europea, uno de los grandes bloques importadores del cereal, va a necesitar 22,50 millones de toneladas en el ciclo 2026/2027, frente a 18,50 millones en el ciclo anterior.
En Estados Unidos, el maíz también perdió condición: el USDA bajó del 68% al 67% la proporción en estado bueno o excelente.
Fuente: Granar Research
