La empresa presentó formalmente como uno de los escenarios para Frigorífico Carrasco pasar a operar como ciclo 2 y abastecerse con medias reses de sus otras plantas. La posibilidad había sido advertida semanas atrás por el sindicato, pero ahora fue incluida por la compañía entre los fundamentos para solicitar la extensión del seguro de paro.
La posibilidad de que Frigorífico Carrasco deje de faenar y pase a funcionar únicamente como una planta de ciclo 2 dio un paso más. Minerva Foods presentó oficialmente ese escenario ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), durante una audiencia realizada este miércoles, como parte de la exposición de motivos para solicitar una extensión del seguro de paro, dijo a Informe Tardáguila el presidente de la Foica y trabajador de Carrasco, Martín Cardozo.
Carrasco es una de las cuatro plantas que Minerva Foods opera en Uruguay, junto a BPU en Durazno, Pul en Melo y la planta de Canelones. Unos 700 trabajadores de Carrasco están en seguro de paro desde noviembre del año pasado, fecha en que la empresa dejó de faenar.
La alternativa había sido advertida por Cardozo a comienzos de agosto, cuando señaló que el sindicato “sospechaba” que detrás de la extensión del seguro de paro podía existir una reestructura que dejara a Carrasco sin faena propia.
En aquel momento, el dirigente había remarcado que no existía una comunicación formal de la empresa sobre ese punto. Ahora, según explicó, Minerva incorporó esa posibilidad en su presentación ante el MTSS.
El esquema implicaría que Carrasco deje de operar como ciclo completo y se abastezca con medias reses provenientes de BPU, Pul y Canelones, las otras tres plantas de Minerva en Uruguay.
Según lo expuesto por la compañía, para hacer viable ese modelo las tres unidades deberían alcanzar conjuntamente unas 50 mil reses mensuales o, alternativamente, el grupo tendría que comprar materia prima en el mercado interno.
El escenario todavía no está definido
Cardozo aclaró, sin embargo, que durante la audiencia la empresa no aseguró que finalmente vaya a instrumentar esa transformación. “La industria es muy dinámica y puede pasar que hoy haga ese planteo y mañana arranque a trabajar con todos los trabajadores, incluyendo el sector de faena”, señaló.
Lo que Minerva sí reafirmó es que Carrasco no retomaría la actividad durante lo que resta de este año. Además, comunicó que denunciará el convenio colectivo vigente, que vence el próximo 30 de octubre. El procedimiento debe realizarse con un mes de anticipación para impedir que el acuerdo se renueve automáticamente.
Las partes volverán a reunirse el 28 de septiembre. Para esa instancia, Cardozo espera tener “un panorama más claro” sobre el futuro de la faena y conocer si Minerva presentará una propuesta para un nuevo convenio colectivo, que podría incluir una reestructura de las actuales condiciones salariales.
El planteo empresarial marca así una diferencia respecto a la situación de agosto: el eventual cierre de la faena dejó de ser solamente una hipótesis manejada por el sindicato y pasó a integrar formalmente los escenarios presentados por Minerva ante las autoridades del Poder Ejecutivo.

