Los datos de stock de vacunos dados a conocer por el Ministerio de Ganadería confirman la expectativa de un crecimiento de la oferta de relativa significación, no solamente para los próximos meses, sino también para plazos más largos.
El largo impacto negativo de la intensa sequía de 2022/23 comienza definitivamente a quedar atrás, por lo que las generaciones que comienzan a llegar a peso de entore y de faena son más numerosas y estarán permitiendo una mejora en los equilibrios del mercado y, por consiguiente, en los precios.
Los novillos de 1 a 2 años, la categoría sobre la cual se sostiene la faena en el país, aumentaron un consistente 22% anual, alcanzando 1,1 millones. Son 200 mil animales más. La expectativa era que esta generación comenzara a quedar disponible en mayor número durante el último tercio del corriente, pero las condiciones climáticas impidieron que llegue a peso de faena en estos momentos; lo hará, mejora del clima mediante, hacia el último bimestre del año y durante 2027.
Parte de los animales de esta generación ya comenzó a llegar a planta frigorífica como novillitos diente de leche, previo a cumplir los 2 años, de la mano de la terminación a corral. Este seguirá siendo una pata fundamental de la oferta a frigorífico, pero se le sumará una creciente terminación de animales de esta generación sobre pasturas mejoradas.
El stock de novillos de 1 a 2 años no es récord, quedó por debajo de 2021 a 2023 debido a una mayor cantidad de terneros exportados en pie y a un adelantamiento de la faena por la terminación a corral. En cambio, sí es récord la cantidad de vaquillonas de 1 a 2 años, con 1,35 millones de cabezas, un aumento anual de 15% o 174 mil cabezas.
Este dato es clave, porque es otra categoría ampliamente demandada por los corrales y también por el abasto.
Considerando que unas 900 mil pasarán a formar parte del rodeo de cría, queda un remanente cercano a las 450 mil cabezas para ser terminado y enviado a planta.
Los números de la industria frigorífico se mantuvieron muy justos durante este último año. La oferta, fundamentalmente como coletazo de la última gran sequía en el país, fue reducida. Esta situación cambiará. Considerando una exportación de vacunos en pie estable y una mortandad del entorno del 2%, habría una cantidad suficiente de animales como para que se faenen en el entorno de 2,6 millones de vacunos.
La actividad industrial crecerá de forma sostenida hacia 2027, 2028 (los terneros este año son una cantidad récord de 3,1 millones de cabezas) y muy probablemente en los últimos años de la década.
El récord anual de faena se alcanzó en 2021, con casi 2,64 millones de vacunos. Es muy probable que antes de terminar esta década sea superado.



