
En menos de dos semanas estará dando comienzo una nueva zafra de toros en la que, no hay dudas al respecto, los valores de los reproductores subirán un nuevo escalón, acompañando la evolución de toda la cadena.
El año pasado la zafra de toros facturó US$ 25,5 millones, con la comercialización de 6.088 ejemplares a un valor medio de 4.188 por cabeza. El promedio aumentó 25% respecto a la zafra 2024.
Hace varios años se hablaba de una equivalencia de valor de 10 terneros por toro. La cantidad fue cayendo y el año pasado la relación era de 6,3 terneros en los meses anteriores a la zafra, considerando los promedios de los remates por pantalla entre agosto y octubre.
Por lo tanto, el precio de los reproductores subió menos que el de su descendencia, pero acompañó la tendencia.
Los precios de los terneros gozaron de un fuerte impulso en los últimos remates, de la mano de los valores récord a que llegó el novillo gordo, de más de US$ 6 por kilo carcasa, y de las expectativas de abundancia de forraje en los meses venideros.
En los remates por pantalla de agosto el precio del ternero al bulto fue de US$ 841. Si se mantuviera la relación del año pasado, los toros promediarían US$ 5.300, con un aumento anual de 40%.
Parece difícil que el promedio sea ese, aunque se podría dar mediante la venta de varios toros a precios que se disparen hacia arriba. Otra medida estadística de gran utilidad es la mediana, la cual evita la alteración determinada por algún precio que se “vaya de órbita” y altere el promedio. El año pasado la mediana (el precio del medio de toda la serie) fue de US$ 3.791, con un aumento anual de 21,5%.
Hay en elemento que seguramente moderará la expectativa de la zafra y es el trancazo que impondrá la industria frigorífica a la faena y, por ende, a los precios del mercado a partir de esta semana.
Las coyunturas también intervienen en la formación de los precios, más allá de que la compra de un toro, por definición, es una inversión de largo plazo.
En pocos días se sabrá a cuánto ascendía el rodeo de vacas de cría el 30 de junio pasado. Seguramente oscile en los 4,4 millones de cabezas, una cantidad récord para el país. Todo indica que las vacas de cría seguirán ganando espacio en los campos uruguayos en la medida que los animales se terminan más jóvenes y, en un número creciente, en corrales de engorde.
No es descabellado pensar en un mediano plazo que se llegue a los 5 millones de vacas de cría. La necesidad de toros será creciente. Por lo tanto, desde el punto de vista de los precios sectoriales así como de la cantidad de vacas a ser servidas, el escenario es de un mercado firme en el que, con toda seguridad, se logren altos porcentajes de venta a valores más altos.
Sólo falta saber cuánto más altos. Considerando la base del año pasado, un escenario factible es de toros que promedien US$ 4.700-4.800, con una mediana en el entorno de US$ 4.200-4.500.


