Como hecho saliente de la última semana de los granos en el mercado estadounidense quedó la mejora de los precios del trigo en Chicago y en Kansas, en tanto que para la soja y para el maíz el cierre dejó ligeras bajas.
Sin embargo, la que pasó fue otra semana alterada por los cimbronazos que la Casa Blanca genera en la geopolítica en función de las amenazas constantes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que influyeron sobre el rumbo del petróleo, los principales indicadores bursátiles y las monedas.
Todo eso en un maremágnum de aranceles que ya cuesta resolver y, otra vez, con el gobierno estadounidense cerrado desde las 0 de este sábado y –posiblemente– hasta que este lunes el oficialismo intente obtener una votación positiva en la Cámara de Representantes al paquete de financiamiento que encuentra la mayor traba en la política migratoria de la Administración Trump.
El trigo completó la segunda semana alcista seguida en Estados Unidos. Los contratos marzo y mayo en Chicago sumaron 1,60% y 1,30%, al pasar de 194,54 a 197,66 y de 198,03 a 200,60 dólares por tonelada. En tanto que en Kansas subieron 0,74% y 1,81%, tras variar de 198,67 a 200,14 y de 202,25 a 203,91 dólares por tonelada. En uno de los pocos mercados en los que EEUU es apenas uno más por la atomización de la oferta y donde la participación de los fondos de inversión es capaz de generar movimientos más brusco.
Fue positivo el jueves el informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses, dado que el USDA relevó negocios 2025/2026 del 16 al 22 de enero por 558.200 toneladas, por debajo de las 618.100 toneladas del reporte precedente, pero cerca del máximo previsto por los operadores, que manejaron un rango factible de entre 275.000 y 600.000 toneladas. El organismo destacó que pese a una disminución semanal en torno del 10%, las ventas "aumentaron notablemente respecto del promedio de las cuatro semanas anteriores". Con 141.300 toneladas, Japón fue el principal comprador.
Según las cifras oficiales, hasta el momento las exportaciones de trigo de EEUU sumaron 21,45 millones de toneladas y quedaron un 18,38% arriba de los 18,12 millones comercializados a igual fecha del año pasado.
Para el ciclo comercial actual, que finaliza el 31 de mayo, el USDA pronóstico exportaciones de trigo por 24,49 millones de toneladas, de manera que el volumen vendido representa el 87,59% de esa meta.
Entonces, con operaciones semanales en torno de las 170.000 toneladas hasta el cierre del ciclo comercial el objetivo estaría superado. Difícil no imaginar una corrección de las cifras oficiales en el informe de febrero, con la previsión de mayores exportaciones y, por consiguiente, de menores existencias finales estadounidenses.
Por otro lado, la Comunidad Europea recortó el jueves su estimación mensual sobre las exportaciones de trigo 2025/2026 de la UE en casi un 5%, al ajustarlas de 31 a 29,50 millones de toneladas. En el mismo trabajo redujo ligeramente el cálculo sobre la producción, de 134,35 a 134,20 millones de toneladas. En tanto que el pronóstico sobre las existencias finales del bloque lo elevó de 11,72 a 13 millones de toneladas, lejos de los 7,91 millones con que cerró la campaña 2024/2025.
Si bien el movimiento se vio atenuado en las últimas dos ruedas, la devaluación del dólar contra el euro, que el martes llevó la paridad entre ambas monedas hasta el nivel más alto en cuatro años, con 1,2041 dólares por euro, fue un punto a favor de la competitividad de las exportaciones estadounidenses, en detrimento de las europeas.
El martes el Servicio Estatal de Aduanas de Ucrania relevó las exportaciones de trigo ucraniano entre el 1º de julio y el 23 del actual en 8,40 millones de toneladas, un 20,75% por debajo de los 10,60 millones negociados en igual segmento anterior.
En tanto, la consultora SovEcon informó que su primer pronóstico sobre las exportaciones rusas de trigo para la temporada 2026/2027 se sitúa en 39,60 millones de toneladas, 6,10 millones por debajo de los 45,70 millones previstos para el actual ciclo comercial, y, también, por debajo de los 40,80 millones de la campaña 2024/2025 y de los 42,20 millones promedio de los últimos cinco años. La firma fundamentó la caída en la chance de una cosecha que se ubique en torno de los 83,80 millones de toneladas, un volumen inferior a los 88,80 millones que SovEcon estimó para la producción 2025/2026.
Fuente: Granar Research
