En la faena de recuperar parte de lo perdido en el rally de diez semanas bajistas seguidas, la soja completó el viernes la tercera semana positiva consecutiva en Chicago, impulsada por la mejora del valor del aceite. Para los cereales el balance semanal fue negativo, con las cancelaciones chinas golpeando contra el trigo y con previsiones de una mayor oferta europea haciendo lo propio sobre el maíz.

Los contratos mayo y julio de la oleaginosa sumaron 1,20% y 1,42%, al pasar de 435,05 a 440,28 y de 439,27 a 445,52 dólares por tonelada. En la previa del inicio de la siembra de granos gruesos 2024/2025 en Estados Unidos, y tras la actualización semanal del mapa que monitorea la sequía, el USDA elevó el jueves del 31% al 33% la porción de suelos destinados a la soja que experimenta algún grado de sequía, un dato mayor que el 23% de igual momento de 2023.

En su informe mensual, el martes la Conab redujo de 149,40 a 146,86 millones de toneladas su estimación sobre la cosecha 2023/2024 de soja brasileña y de 94,16 a 92,33 millones la previsión de exportaciones de grano sin procesar. El organismo también estimó en baja las exportaciones de harina de soja, de 21,50 a 20 millones de toneladas, y de aceite, de 1,50 a 1,40 millones. Cabe recordar que el viernes anterior el USDA calculó la cosecha y las exportaciones brasileñas de soja en 155 y en 103 millones de toneladas, respectivamente y que estimó la cosecha 2022/2023 de Brasil en 162 millones de toneladas, contra los 154,61 millones sostenidos por la Conab para esa campaña.

Por otro lado, en la semana, la mejora de la posición mayo del aceite de la soja fue del 7,04%, tras variar su ajuste de 1017,86 a 1.089,51 dólares por tonelada. Y para que esto ocurriera se sucedieron varios hechos alcistas. Entre ellos, en el arranque de la semana la producción de aceite de palma durante febrero en Malasia –es el segundo mayor productor mundial, detrás de Indonesia– fue reportada en 1,26 millones de toneladas, por debajo de los 1,40 millones de enero y de los 1,32 millones previstos en promedio por los privados. En tanto que las existencias del aceite vegetal en ese país fueron ponderadas para febrero en 1,92 millones de toneladas, debajo de los 2,02 millones de enero y de los 1,97 millones calculados por el mercado. A mediados de semana, un artículo de Reuters puso de relieve la chance de que la India –es el principal importador mundial de aceites vegetales– deba incrementar las importaciones de aceites vegetales alternativos al aceite de palma, dado que sus principales productores, Indonesia y Malasia, están orientando volúmenes cada vez más grandes a la producción local de biocombustibles.

Según informó la agencia de noticias, las existencias de aceites vegetales en la India el 1º de marzo cayeron un 10% respecto del mes anterior, a 2,38 millones de toneladas, el nivel más bajo en 18 meses, debido a menores importaciones en los últimos meses. "Con las refinerías reconstruyendo sus existencias y mejorando los márgenes, podríamos ver mayores importaciones de estos aceites en marzo", dijo un operador con sede en Nueva Delhi de una casa de comercio global. Y el viernes, en su informe mensual, la Asociación Nacional de Procesadores de Oleaginosas relevó la molienda de soja estadounidense durante febrero en 5,07 millones de toneladas, un volumen récord para dicho mes, que superó los 4,85 millones previstos por los privados y que quedó un 12,6% por encima del nivel de igual mes de 2023. Además, las existencias de aceite fueron ponderadas en 766.571 toneladas, levemente por encima de la expectativa del mercado, pero con una caída interanual del 6,6%. Según indicó Karen Braun, columnista de Thomson Reuters para temas agrícolas, el actual stock de aceite en Estados Unidos "es el más bajo en 9 años para esta época del año". Fuente: Granar Research