El maíz atraviesa una “primavera de precios” en medio de una cosecha récord (casi 2 millones de toneladas) gracias al fuerte consumo interno, impulsado tanto por la ganadería como por el buen momento del sector lechero. “La verdad que la subida del precio de la ganadería y el buen momento, por lo menos en términos del negocio de la lechería, hacen que se pueda consumir todo ese maíz”, destacó el agricultor Gabriel Carballal.
Este equilibrio económico del cultivo se logró porque todo el maíz se quedó todo en el mercado doméstico y hubo necesidad de exportar como en otros años. “Andamos rondando las 300.000 hectáreas y hemos logrado ese equilibrio. Ahora, donde Uruguay plante 100.000 hectáreas más, por ejemplo, y tengamos que sacar maíz para afuera, esos US$/t 200 que teníamos se transforma en US$/t 150 de la noche a la mañana”, advirtió.
El empresario remarcó la fragilidad del negocio cuando el país debe exportar. “Cuando hay que sacar maíz para afuera, tiene que salir seco, sano y limpio, pasar por plantas de silo, limpieza, fletes, y a todo eso se lo tenés que cargar al precio. Pasamos de paridad de importación a competir con Paraguay, Brasil o Argentina, y ahí los valores caen”.
Para evitar esa volatilidad y las subas y bajas históricas en el área de siembra, el productor planteó la necesidad de generar nuevos destinos para el cereal. “Uruguay va a tener que pensar seriamente en encontrarle otros usos al maíz si queremos un área de 400.000 o medio millón de hectáreas firmes. La solución para mí viene por el lado de producir etanol acá adentro, que además genera subproductos como el DDGS, que es comida para animales; sería un éxito espectacular”, opinó.
El aumento del área bajo riego también influirá en el futuro del grano. Hoy se estiman unas 30.000 hectáreas bajo riego, con rindes de 10.000 a 15.000 kilos por hectárea. “El riego prácticamente va todo para maíz y eso empuja los rindes para arriba, sobre todo en maíz de primera”, subrayó.
Carballal advirtió que la actual coyuntura de buenos precios no garantiza sustentabilidad para un aumento firme del área a futuro. “Cualquiera que se siente y saque tres renglones de números se da cuenta de que es una golondrina que no hace la primavera”, graficó.
Finalmente, insistió en la necesidad de diversificar y fortalecer el cultivo en la matriz agrícola uruguaya. “No es sustentable tener 1,3 o 1,4 millones de hectáreas de soja y solo 250 mil o 300 mil de maíz, más allá de que tenemos los cultivos de invierno. El sueño del pibe sería tener una planta que consuma el 30% del maíz producido en Uruguay. Ahí sí podríamos pensar en medio millón de hectáreas firmes, con precios sostenidos y sistemas más equilibrados", finalizó Carballal.