Las precipitaciones frecuentes y bien distribuidas han cambiado el ánimo del productor y permiten observar cultivos con buen desarrollo general en el norte del país. El ingeniero agrónomo Álvaro Mazzilli, de Agrocentro Salto, dijo “venimos regaditos, venimos bien, con muy buenas precipitaciones, los campos muy lindos y los cultivos también”. Más allá de algunos retrasos iniciales por bajas temperaturas en primavera, el balance climático es claramente positivo.
Mazzilli subraya que el agua llegó en los momentos clave y eso marcó la diferencia. “No le faltó agua cuando más precisaba”, resume, destacando que hoy la mayor parte de los cultivos ya tienen “el partido jugado” y entran en la recta final dependiendo del manejo previo y de cómo acompañen las condiciones en las próximas semanas.
Maíz con los rindes esperados
En el caso del maíz, uno de los focos de preocupación en campañas anteriores fue la chicharrita. Sin embargo, este año el escenario es distinto. “El tema chicharrita viene bastante tranquilo”, afirmó Mazzilli, apoyándose tanto en relevamientos de INIA como en la observación a campo. Incluso señaló que hoy se detecta “menos chicharrita de la que había” en igual período de la campaña pasada.
El cultivo acompañó bien pese a un arranque algo enlentecido por temperaturas bajas en septiembre y octubre. Con el agua presente, el potencial productivo se sostuvo y eso devolvió confianza a los productores, al punto de que algunos volvieron a apostar por maíces de segunda o tardíos. “Ya se perdió un poco ese miedo gracias a los relevamientos y al manejo que se hace”, indicó.
En cuanto a rendimientos, el abanico es amplio y depende del objetivo de cada sistema. En esquemas bajo riego, Mazzilli explicó que “se apunta a entre 10.000 y 11.000 kilos”, con la posibilidad de superar esos valores si la temperatura acompaña en momentos clave como la polinización. En planteos más conservadores, hay productores que cierran sus números con 4.000 a 5.000 kilos, ajustando densidad de plantas y nitrógeno según destino y necesidades.
Soja: un desarrollo destacado
La soja es otro de los cultivos que muestra un desempeño destacado. “Hacía tiempo que no veíamos una soja tan buena”, afirmó Mazzilli, al referirse a los lotes de primera. Si bien la soja de segunda tuvo un inicio más complejo, principalmente por la alta carga de rastrojo de los cultivos de invierno y algunas dificultades de implantación, el cultivo logró recuperarse y hoy “viene empujando lindo para las fechas que estamos”.
El diferencial frente a la campaña anterior es claro. A esta altura del año pasado, la falta de agua ya era evidente. Hoy, en cambio, las lluvias permiten encarar enero con algo más de margen. “No te digo que esté salvado, pero tenemos un changüí con respecto al año pasado”, explicó. Mazzilli recordó que, con las altas temperaturas del norte, 40 o 50 milímetros pueden consumirse rápidamente, pero el buen desarrollo radicular ayuda a explorar mejor el perfil del suelo.

En contraste con el maíz de primera, el productor Gabriel Carballal sostuvo que la soja viene mostrando una "mayor resiliencia" frente al déficit hídrico, al menos en esta etapa del ciclo, en gran parte del litoral sur y centro-sur agrícola.

El productor agrícola Gabriel Carballal advirtió que el déficit de lluvias ya está teniendo un impacto severo sobre los maíces de primera, con pérdidas productivas que en algunos casos podrían alcanzar el 50% del potencial inicialmente proyectado.
En la jornada previa a que la Corte Suprema de EEUU falle sobre la legalidad o no de los aranceles impuestos por la Administración Trump la soja cerró con precios en baja en Chicago este jueves y confirmó la volatilidad que rige la evolución de los negocios en esta semana, que todavía conserva un saldo a favor. La posición mayo bajó US$ 2 y cerró a US$/t 394.
El uso de nanofertilizantes nitrogenados surge como una solución innovadora con potencial para reducir las pérdidas de nutrientes, mejorar la productividad y la eficiencia de uso de los recursos.
Hasta mediados de noviembre de este año, el precio del sorgo estaba en un piso de A$ 220.000 por tonelada, pero luego comenzó a aumentar. En un mes, los valores de pizarra treparon de A$ 223.000 a 250.000 (unos US$/t 172), con una mejora del 12%, según un informe de AZ-Group.
Gracias a la acción de los fondos, la soja cerró la semana de Navidad con leves alzas y cortó una racha negativa que hilvanó en Chicago tres semanas seguidas. No obstante, las exportaciones estadounidenses siguen muy demoradas y los cultivos en Sudamérica evolucionan de buena manera.

Mientras se completa la siembra de soja y maíz de segunda, el foco empieza a correrse al clima. Las lluvias vienen siendo esquivas en el sur y ya se observa impacto en los maíces de primera, que atraviesan un período crítico sin agua.

La zafra de cultivos de invierno cerró con muy buenos rendimientos en trigo y cebada, pero la combinación de precios deprimidos y altos costos dejó márgenes negativos. En Dalmás Agro estiman pérdidas de entre US$/ha 80 y US$ 90, que ahora deberán ser compensadas por la soja de segunda.
El sector semillerista constituye uno de los pilares estructurales de la competitividad agropecuaria de Uruguay, al articular innovación genética, calidad productiva, trazabilidad y valor agregado exportador. Así lo señala un capítulo del Anuario Opypa 2025.
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